Posted On 20/01/2015 By In Entrevistas With 2814 Views

Entrevista en Memoria al Teológo Emilio Antonio Núñez

El Dr. Emilio Antonio Núñez Castañeda era salvadoreño, residente en Guatemala desde 1944. Fue uno de los fundadores y primer rector del Seminario Teológico Centroamericano, y miembro del grupo fundador de la Fraternidad Teológica Latinoamericana. Ha partido a la casa del Padre a la edad de 91 años, y esta es una entrevista que se hizo hace ya algunos años y que se publica en su memoria.

¿Nos puede contar algo de su vida?

Estuve en un colegio católico, pero a los 11 años tome la decisión de no ser más practicante de la religión de mis padres. A la edad de 18 años llegó la Biblia a mis manos, me invitaron a una Iglesia Bautista y allí fue donde di testimonio público de mi fe. Dos años después me casé. Tenía casi 21 años cuando me traslade a Guatemala para hacer mi primera etapa de estudios en preparación para el ministerio, 4 años en el Instituto Bíblico Centroamericano, que ahora es Seminario Teológico Centroamericano. Ingresé en 1944, y me invitaron a permanecer allí como instructor y trabajaba también en la radiodifusión de un programa que se transmitía diariamente. El primer programa evangélico difundido por radio en Guatemala. Llegamos a fundar otros programas, al punto que teníamos por lo menos 10 programas semanales en diferentes emisoras.
Mientras tanto estaba empezando a enseñar y predicar en Iglesias. Estos fueron mis primeros 10 años de ministerio. Después me trasladé a los Estados Unidos para hacer Estudios Universitarios y de Seminario. Me fui el 57 y termine el 69. Volví para seguir trabajando en el Seminario Teológico Centroamericano.

¿Podría contarnos quienes han sido sus formadores, profesores, libros que han influido en su formación teológica?

El libro de los libros por supuesto fue el primero que influyo en mí par mi conversión y para mi dedicación al ministerio. Debo decir que la primera Biblia que llegó a mis manos me la regaló una vecina, profesora del colegio Bautista. Ella llegó a ser mi esposa. Hemos estado casados por 54 años, el Señor nos ha bendecido con tres hijas y un hijo, tenemos diez nietos y una bisnieta. Ella es la persona que empezó a influir en el mundo evangélico en mi vida, el Pastor de la iglesia que era profesor de la Escuela Dominical y quien predicaba el evangelio los domingos por la noche en presentaciones bíblicas del evangelio. Luego mis profesores en Institutos Bíblicos, dos de ellos pioneros del evangelio en Guatemala varones de Dios que nos dejaron una herencia muy rica para nuestro servicio al Señor. Luego profesores que llegaron al Seminario. Libros por supuesto, me ha gustado mucho la historia, la biografía, no solo de evangélicos protestantes, sino de personajes sobresalientes en la historia. En cuanto a América Latina quizá el libro que más influyó en mi juventud fue el de Juan Mckay «El otro Cristo Español» que me impresionó profundamente y me hizo ver que hay muchos terrenos que explorar en cuanto al alma latinoamericana, pero en aquellos tiempos los autores evangélicos eran Santiago Canclini, Juan C. Barreto de Argentina y Samuel Vila en España. Los libros sobre historia de la Reforma en España y la Biblia eran los que formaron mi primera biblioteca cristiana evangélica. Durante mis estudios teológicos varios libros muy placenteros como Dietrick Bonhoeffer. El último libro que leí fue «El Manual del Perfecto Idiota Latinoamericano». Después de haber leído «Las Venas Abiertas de América Latina» ahora debo leer el manual del perfecto Idiota para nivelar las cosas.
He sido un hombre que ha buscado constantemente el equilibrio, para mi vida deseo el equilibrio tanto personal como ministerial. Mi ministerio básico ha sido la enseñanza ya que he enseñado desde que llegué a Guatemala Gramática y Castellano. De manera que he estado relacionado con la Institución por 52 años y entonces he tenido que enseñar Teología Contemporánea por eso tuve que meterme un poco hondo en la Teología de la Liberación. Pero al mismo tiempo la Biblia sigue siendo mi libro preferido y en el Seminario existen otros profesores especializados en Biblia y especializados en Teología contemporánea y Sistemáticas entonces yo compenso esta situación con mi ministerio en otras Iglesias locales.

¿Ya que estamos en el campo de la teología nos podría decir que es para usted la teología?

En verdad el estudio de la teología no es fácil y a la gran mayoría no nos gusta pensar. Luego se ha hecho una dicotomía en la iglesia evangélica tradicionalmente entre teología y evangelización, teología y educación cristiana, teología y administración, cuando en realidad la teología abarca todo eso, porque aún la administración de la Iglesia es teología práctica. En cuanto a la teología de la evangelización, algunos que son evangelistas no quieren oír hablar de teología cuando están presentando un mensaje que fundamentalmente es teológico y luego se ha dado un círculo vicioso. Como en la Iglesia, fundada hace más de 100 años, los misioneros vieron que la mayoría era gente pobre, muchos analfabetos, no se preocuparon tanto de dar una formación más sólida a las Iglesias locales. Surgieron los líderes nacionales y los líderes hacían lo que los misioneros hacían, mantuvieron el mismo nivel de enseñanza, entonces las iglesias ya hace medio siglo, habían sido formadas en ese nivel educativo en el cual ya no podían ahondar en el conocimiento teológico. Los pastores que llegaban, para hacerse entender no se metían en cosas muy profundas y teológicas. Con el resultado de que la Iglesia no maduraba no crecía; es un círculo vicioso. Ahora ya los pastores más recientes que ya tienen más nociones de las comunicaciones, nociones pedagógicas, se han dado cuenta de que aunque la congregación no está en un nivel en el cual puedan asimilar enseñanzas que vayan más allá de lo común y corriente, entienden estos pastores que es el deber de ellos el de llevarlos de la mano en un proceso pedagógico, enseñanza aprendizaje en el cual la congregación pude irse levantando a tal grado que si llega un predicador con anécdotas, chistes y experiencias, pueden decir que el hermano al fin no predicó que no lo vieron exponer la escritura, pero esto es una Iglesia que ha tenido una educación teología que los capacita para ahondar en el conocimiento de la Palabra de Dios.

¿Usted fue uno de los fundadores de la Fraternidad Teológica Latinoamericana, que ha significado para usted esta experiencia?

Esta ha sido una de las experiencias más valiosas de mi propia vida. Una bendición para mí fue llegar a una plataforma para el encuentro de hermanos y hermanas de diferentes tradiciones eclesiásticas evangélicas para mí fue fascinante, podía escuchar sus discursos en los que teníamos algunas diferencias pero al mismo tiempo me dio una visión más amplia de lo que es la Comunidad Evangélica en América Latina. Luego para mí fue un proceso de aprendizaje porque aprendí de ellos sus enfoques, sus acercamientos a la Biblia y su concepto de misión, su evaluación de lo que se estaba haciendo en la evangelización en América Latina. Prevalecía un espíritu de crítica de lo que se estaba haciendo en la organización por esto de que el mensaje se estaba volviendo superficial. Fue una oportunidad para la comunión con hermanos(as) de otras tradiciones y una oportunidad para el aprendizaje y para poner a prueba mis convicciones mi manera de expresar esas convicciones porque al ser ponente recibía mis palizas. Pero todo esto me benefició porque me hizo más cauteloso, más cuidadoso para expresarme ante una audiencia que no iba a decir amen, sino que respondería críticamente ante las exposiciones, esto me ha ayudado a procurar ir con más cautela, en la expresión de mis convicciones cristianas, esto ha sido una de las grandes bendiciones y conocer a hombres como René Padilla, Samuel Escobar, Orlando Costas y otros.

¿Usted que conoce la realidad en América Latina nos podría decir cuáles son los puntos fuertes y los puntos débiles que ve en la Iglesia Evangélica Latinoamericana?

Un punto fuerte es el análisis que la mayoría de evangélicos damos a la conversión personal, yo creo que entre todos los movimientos sociales, políticos, religiosos, frente a todas las tesis y teorías económicas y los cambios que se dan en la arena política y social, lo que seguimos necesitando en América Latina son hombres nuevos y mujeres nuevas que hayan sido renovados desde adentro. Personas convencidas del evangelio, convertidas a Jesucristo y personas comprometidas con El para servirle de todo corazón. Estoy en un equipo pastoral en una iglesia local, ya cuando uno esta en el pastoreado baja de la cátedra de teólogo y se da cuenta de la tremenda importancia de que la gente con quien estamos tratando en la Iglesia tenga estas tres características que mencionamos: convencidas de la palabra, convertidas a Cristo y comprometidas para servirle. Aquí existe un terreno común en el que podemos dialogar y estimularnos unos a otros a la fidelidad, a la lealtad, al evangelio. Pero mientras no haya estas características tratamos con gente dominguera.

¿Y cuáles son los puntos débiles?

En realidad uno de ellos es el énfasis en los logros inmediatos, quiere resultados y convertidos al momento. La teoría del éxito, levantar estadísticas impresionantes, y en realidad el reino de Dios trabaja lentamente a veces desde nuestro punto de vista divino del Reino de Dios trabaja como debe trabajar. Nosotros queremos acelerar el proceso de conversión y a veces les queremos torcer el brazo para que acepten al Señor. La realidad es que no hay conversión ni compromiso. Creo que este es uno de los puntos débiles de la Iglesia Evangélica, se nos ha introducido la teoría del éxito, el concepto gerencial, el profesionalismo que se ha introducido en nosotros, el aparecer como ejecutivos evangélicos y no como siervos líderes. Este es uno de los problemas. El crecimiento evangélico ha contribuido a que este espíritu se abra campo entre nosotros.

¿Nos podría usted decir cuál es la misión de la iglesia hoy?

La misión de la Iglesia es una Misión Integral. Dios no hizo una dicotomía entre cuerpo y alma. Dios ve al ser humano como ser integral. Existen diferencias entre cuerpo y espíritu, diferencias pero no dicotomía, y se ve desde el Antiguo Testamento el interés de dios en la Salvación de todos los hombres y de todo el hombre. Estoy escribiendo un libro sobre algunos principios bíblicos de la Misión en la Biblia, estoy terminando el antiguo Testamento desde Génesis 1 y se ve el interés de Dios el Creador en el Ser Humano Total. Por lo que estoy convencido que la Misión es Integral y no como me enseñaron hace algún tiempo salvar almas solamente. Esto no se ciñe a la Biblia. Doy gracias a Dios porque la FTL ha contribuido a promover la Misión Integral. La reunión que hubo en 1987 de Agencias y Organizaciones de Servicio fue una buena Consulta de las mismas organizaciones que se comprometen a trabajar también por la Transformación, lo que constituye un paso más allá del asistencialismo y de un desarrollo que al fin y al cabo no es sostenible sino profundo. En lo que ha sido posible he apoyado a agencias y organizaciones de servicio, ya que la Misión es integral. El propósito salvífico de Dios tiene en cuenta a todas las naciones en el sentido de ofrecerles la salvación. No soy universalista, pero creo que Dios quiere que nadie se pierda sino que todos procedan al arrepentimiento. Quiere la salvación de todo el ser humano de manera integral.

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