Posted On 19/12/2013 By In América Latina y el Caribe, Ética, Noticias, Opinión With 1486 Views

Iglesias y reforma energética en México

14 de diciembre, 2013

Ante la nueva reforma constitucional, que modifica el estatus de la industria petrolera que prevalecía en México desde la expropiación en marzo 1938, nuevamente diversas voces aisladas se preguntan si en algún momento las iglesias no católicas harán oír su voz o si continuarán, como ha sucedido con mayor frecuencia, únicamente como observadoras pasivas de la realidad nacional. Habría que ver si el enorme malestar generado por la aprobación bicameral de los cambios y el precipitado aval que ya le están otorgando algunos congresos estatales (se requieren 17) se refleja en algunos púlpitos este domingo 15, cuando apenas ha sucedido lo que muchos califican de “albazo guadalupano”, pues la determinación legislativa se dio el 12 de diciembre, durante la celebración religiosa más sonada del país. Estas resonancias religiosas, especialmente ante la realidad innegable de la pluralidad en la materia, obligan a reflexionar sobre el grado de interés de las iglesias en decisiones que están transformando el rostro de la nación de manera preocupante. Parecería que las iglesias evangélicas siguen instaladas en el apoliticismo y en la indolencia que las ha caracterizado durante tanto tiempo y que las nuevas generaciones de militantes aceptan sin chistar las orientaciones de los gobiernos recientes.

Como parte de esta preocupación, y desde su muy peculiar perspectiva, hace unos meses Óscar Moha escribió lo siguiente: “Entre los pastores de las Iglesia Cristianas Evangélicas el tema se torna más discutible y menos entreguista: mientras en los nuevos grupos e Iglesias Neopentecostales lo mismo da que se privatice Pemex que el Presidente Peña los reciba en los Pinos. No así entre las llamadas Iglesias Históricas, donde metodistas, bautistas, presbiterianos, nazarenos y pentecostales ya realizan foros de consulta y grupos de reflexión para analizar el tema de la pobreza en México, la reforma energética y las implicaciones que esto trae al pueblo de México”.[1] Y agrega, sin ofrecer sus fuentes: “Por lo pronto ya definieron que México es una potencia petrolera desde hace más de 100 años; nuestro país ha sido punta de lanza en la industria, por lo que es mentira que Pemex sea una empresa ineficiente, pero sí llena de corrupción. Y, finalmente, que las Iglesia han quedado calladas ante la privatización de aerolíneas, carreteras, bancos y no quedarán en la misma postura ante esta oportunidad de hacer oír su voz. Falta que las escuchen… y las tomen en cuenta, o por lo menos las inviten al diálogo”. En el ámbito católico, únicamente el obispo de Saltillo, Raúl Vera, ha criticado la iniciativa gubernamental como “asquerosa” y un “despojo” a la nación.[2] Además, criticó a quienes piensan que la población está “embobada” por el festejo de la Virgen de Guadalupe.

Para muchos, la impresión que deja este golpe contundente a la soberanía nacional (pues se modifican los artículos 25, 27 y 28 de la Constitución) es de que el gobierno priísta al regresar al poder continúa de manera directa y nada maquillada las políticas de dos sexenios derechistas encabezados por el Partido Acción Nacional (PAN) y hasta se menciona que el PAN “gobierna mejor” con el PRI a la cabeza de la Presidencia. Ante la inminente aprobación de los cambios, el presidente de Acción Nacional anunció que éstos constituyen una “victoria cultural”.[3] El gobierno ha lanzado una campaña mediática sobre las supuestas bondades de las reformas acompañada de una página de internet (www.presidencia.gob.mx/reformaenergetica/#!diez-beneficios), la cual no ofrece argumentos técnicos sino únicamente generalidades, como en el caso del millón y medio de empleos que se crearían durante este sexenio. Recibida en Estados Unidos como un regalo navideño adelantado,[4] la reforma permitirá que empresas extranjeras y capital privado se asocien o reciban concesiones de Pemex para la extracción mediante fórmulas antes prohibidas, además de que se excluyó al sindicato de trabajadores del Consejo de Administración de la empresa, bajo el argumento de que es un organismo corrupto e ineficiente, cuando todo el mundo sabe que su líder y también senador, Carlos Romero Deschamps, es la verdadera causa de esta exclusión.[5] Este punto fue una exigencia explícita del PAN porque es bien conocida la alianza de dicho sindicato con el PRI.[6] La inocultable alianza entre el PRI y el PAN (el llamado “PRIAN”) denunciada en multitud de ocasiones hizo que el Partido de la Revolución Democrática abandonase el Pacto por México, iniciativa oficialista que durante un año sirvió en los hechos para legitimar al presidente en turno en una especie de gobierno de coalición. Este partido está promoviendo una consulta nacional sobre las reformas que eventualmente las revierta (http://elpetroleoesnuestro.mx/), con base en lo estipulado por el artículo 35 constitucional y ha dado pasos para presentar una controversia constitucional al respecto.[7]

Para el ex candidato presidencial Cuauhtémoc Cárdenas, quien participó en un foro sobre el tema en el Senado, estas reformas forman parte de un proceso más amplio de sometimiento a los intereses extranjeros: “La apertura a la cesión del subsuelo y sus recursos culmina el proceso que hace depender nuestras finanzas, los principales aparatos productivos, la política internacional y la interna, de los intereses dominantes del país vecino, que además ha incluido a México en la jurisdicción de su comando militar del hemisferio norte de nuestro continente y lo considera territorio de su primer círculo de defensa”.[8] El adelgazamiento progresivo del Estado y la apertura a concesiones descaradas para los particulares forma parte de una andanada directa contra lo poco que queda de nacionalismo en las esferas gubernamentales. Como agrega Cárdenas: “Nunca, a lo largo de nuestra historia independiente, el país había visto tan desmanteladas las defensas de su soberanía y autodeterminación. Nunca se había tenido un gobierno tan proclive a la desnacionalización económica y al sometimiento de su voluntad política”.

Las iglesias evangélicas, en otra época tan ligadas a los gobiernos posrevolucionarios emanados de las luchas que apoyaron a principios del siglo XX han quedado en una especie de “desamparo ideológico” y a merced de los vaivenes políticos dominados por las nuevas camadas de legisladores que sin ningún rubor manipulan a sus clientelas sin importar las raíces culturales y, en este caso, religiosas, de amplios sectores de la población. Y es que a la tradicional indiferencia evangélica le ha sucedido en los últimos años una evidente derechización que se ha manifestado en el apoyo de diversos contingentes al PAN, es decir, un “enemigo histórico” de la presencia protestante en el país. Ahora, prácticamente ninguna voz protestante se ha levantado para referirse al nacionalismo que caracterizó a estos grupos religiosos. Al no pronunciarse en ningún sentido, las dirigencias evangélicas muestran una vez más el escasísimo interés por los temas que impactan a la nación, si bien en los corrillos de algunas comunidades se expresa la inconformidad con estas políticas gubernamentales, pero lo cierto es que se echa mucho de menos la afirmación de posturas claras sobre asuntos tan relevantes. Ojalá sea cierto lo señalado por Moha en el sentido de que se abran foros para debatir éste y otros temas de la agenda nacional.


[2] Cf. Alma Gudiño, “Asquerosa, la reforma energética: Raúl Vera”, en Excelsior, 12 de diciembre de 2013, www.excelsior.com.mx/nacional/2013/12/12/933479; y Édgar L. González, “Advierte Vera sobre despojo por traición”, en Vanguardia, 13 de diciembre de 2013, www.vanguardia.com.mx/advierteverasobredespojoportraicion-1901508.html.

[3] Cf. Álvaro Delgado, “‘Victoria cultural’ del PAN las reformas energética y política: Madero”, en Proceso, 10 de diciembre de 2013, www.proceso.com.mx/?p=360098. Cf. Jenaro Villamil, “Reformas energética y política: historia de una traición”, en Proceso, 30 de noviembre de 2013, www.proceso.com.mx/?p=359343.

[4] Cf. “Mexican oil and gas: Christmas arrives early”, en Forbes, 12 de diciembre de 2013, www.forbes.com/sites/themexicoinstitute/2013/12/12/mexican-oil-gas-christmas-arrives-early/

[5] Cf. Francisco Garfias,

[6] Cf. “Senado echa al sindicato del consejo de Pemex”, en El Economista, 10 de diciembre de 2013, http://eleconomista.com.mx/industrias/2013/12/10/senado-echa-sindicato-consejo-pemex

[7] Juan Arvizu Arrioja, “PRD pide a la SCJN suspender la reforma energética”, en El Universal, 10 de diciembre de 2013, www.eluniversal.com.mx/nacion-mexico/2013/prd-pide-a-la-scjn-suspender-la-reforma-energetica-971979.html.

[8] C. Cárdenas, “Rechazo a la reforma energética”, en La Jornada, 14 de diciembre de 2013, www.jornada.unam.mx/2013/12/14/politica/004a1pol.

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