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Posted On 13/02/2017 Por En Opinión, Política, portada With 2295 Views

Un llamado a la fidelidad bíblica en medio del nuevo fascismo

Voces de la comunidad evangélica global

Una nueva forma de peligroso liderazgo político está surgiendo en diferentes partes del mundo. Aunque esta no es la primera, y probablemente no será la última vez, la amenaza hoy de lo que puede llamarse el nuevo fascismo es real. Como una ideología caracterizada por políticas fundamentalistas, militaristas, nacionalistas y racistas, el fascismo amenaza especialmente al “otro”, ya sean personas pobres, oprimidas, o privadas de sus derechos –por las cuales Dios tiene una preocupación especial.

Como miembros de la comunidad evangélica mundial, las personas abajo firmantes nos sentimos obligadas por el Espíritu a llamar a la iglesia en todo el mundo, en primer lugar a nosotros mismos, a escuchar el claro llamado del Evangelio a una fidelidad bíblica radical en medio del nuevo fascismo y a renovar su compromiso de vivir la paz, la justicia, y la esperanza del reino de Dios en Jesucristo.

A pesar de que atestiguamos el surgimiento de esta forma peligrosa de liderazgo político en otras partes del mundo, emitimos esta declaración en torno a la inauguración de Donald J. Trump como Presidente de los Estados Unidos debido a la influencia global de esa nación. Somos plenamente conscientes de la ansiedad y el miedo causado en todo el mundo por las acciones, posiciones declaradas, y comentarios inflamatorios de política exterior del presidente electo.

Como seguidoras y seguidores de Jesús, también nos sentimos obligados a emitir este llamado porque nos perturba que muchos evangélicos auto-identificados en sus respectivos países contribuyeron en gran parte al nuevo fascismo por la forma en que votaron en una serie de referendos recientes (por ejemplo, Colombia, Reino Unido) y elecciones nacionales (por ejemplo, Filipinas, Estados Unidos). En el caso de los EE.UU., aunque reconocemos la complejidad del proceso político y la agonía de muchos sobre las opciones disponibles, lamentamos la reducción del Evangelio que dio lugar a una votación basada en un tema único. Ciertamente, en el caso de muchos evangélicos, su voto fue más en contra de otros candidatos que a favor de aquel al cual eligieron. No obstante, nos aflige el papel que jugaron los evangélicos en la elección de una persona cuyo carácter, valores y acciones son antagónicas al Evangelio. Por otra parte, consideramos inadmisible que algunos líderes evangélicos de alto perfil han retratado al Presidente electo como cristiano y profeta. No nos sorprende que muchas personas, especialmente de las generaciones más jóvenes, estén abandonando el mundo evangélico por completo.

Como miembros representativos de la comunidad evangélica mundial, nos unimos a quienes se oponen a la violencia, el racismo, la misoginia y la discriminación religiosa, sexual y política resistiendo el liderazgo de una persona cuya vida, obras y palabras han normalizado e incluso glorificado estas posturas. Nuestras voces representan solidaridad con ellos tanto en su dolor por los resultados de las elecciones como en su decisión de confrontar el poder en palabra y obra en estos tiempos inquietantes.

Como desafío al nuevo fascismo, llamamos a toda la iglesia a la fidelidad bíblica en:

  • el tratamiento misericordioso y justo de las personas inmigrantes, refugiadas, extranjeras y de las minorías raciales y religiosas;
  • el rechazo de todo tipo de cosificación de la mujer y comercialización del sexo;
  • el cuidado responsable y justo de la creación de Dios, incluyendo el reconocimiento de la realidad y los peligros del cambio climático;
  • el compromiso con la paz mundial frente a la industria de la guerra, la retórica y la acción militar;
  • la búsqueda valiente y sacrificada del bienestar de los pobres, los marginados, las personas con discapacidad y otros grupos vulnerables como los niños y los jóvenes.

Finalmente, apelamos al presidente entrante de los Estados Unidos y a su administración en el poder del Evangelio, advirtiéndoles que Dios responsabiliza a cada nación, cada líder y cada individuo respecto a su manera de actuar para con los pobres y los oprimidos. Y animamos a todo el pueblo de Dios a orar por los Estados Unidos y sus líderes, en aras del bienestar no sólo de los ciudadanos de los Estados Unidos, sino de todas las personas en todo el mundo.

 

Firmado:

Femi B. Adeleye, Institute for Christian Impact (ICI) and Langham Preaching, Ghana*

María Alejandra Andrade V., Tearfund UK, Ecuador/UK*

René August, The Warehouse, South Africa*

Gillian Mary Bediako, Akrofi-Christaller Institute of Theology, Mission and Culture, Ghana*

Paul Bendor-Samuel, Oxford Centre for Mission Studies, United Kingdom*

Rachel Beveridge, Christian Reformed World Missions, El Salvador/USA*

Seblewengel Daniel, Ethiopian Kale Heywet Church, Ethiopian Graduate School of Theology, INFEMIT, Ethiopia*

Corrie De Boer, Mission Ministries Philippines, Inc, Philippines*

Samuel Escobar

Sheryl Haw, Micah Global, United Kingdom*

Munther Isaac, Bethlehem Bible College and Christ at the Checkpoint Conference, Palestine*

Amanda Kaminski, INFEMIT, USA*

Kanthamanee Ladaphongphatthana, Mahidol University, Thailand*

Terry Le Blanc, NAIITS, An Indigenous Learning Community, Canada*

Gregory Leffel, INFEMIT, USA*

David S. Lim, Asian School of Development & Crosscultural Studies (ASDECS), Philippines

David Nacho, CETI, Bolivia-Canada*

Las Newman, Lausanne, Jamaica*

Zac Niringiye, Bishop in the Church of Uganda, Uganda*

Ruth Padilla DeBorst, INFEMIT and Comunidad de Estudios Teológicos Interdisciplinarios, Costa Rica*

René Padilla, Kairos Foundation, Argentina*

Melba Padilla Maggay, Institute for Studies in Asian Church and Culture, Philippines*

B. Y. Quarshie, INFEMIT and Akrofi-Christaller Institute, Ghana*

Vinoth Ramachandra, International Fellowship of Evangelical Students, Sri Lanka*

Lindy Scott, Whitworth University, USA*

Ronald J. Sider, Palmer Seminary at Eastern University, USA*

Craig Stewart, The Warehouse, South Africa*

Al Tizon, North Park Theological Seminary and INFEMIT, USA*

Marcelo Vargas, Bolivia

Robin Wainwright, INFEMIT, USA*

*Títulos y organizaciones están incluidos para identificación y no reflejan necesariamente la posición de las instituciones. 

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1 Responses

  1. Bien, más vale tarde que nunca. Pero no hay que olvidar que este fascismo no es nuevo: se disparó con Bush y continuó con Obama.

    Obama en sus ocho años ha mantenido Guantánamo, las cárceles secretas con torturas, la Ley Patriot (anticonstitucional, como la Ley de Comisiones Militares y Ley de Autorización de Defensa Nacional aprobadas con Obama), ha dado órdenes directas de asesinar ilegalmente con drones a más personas (incluidos niños y ciudadanos de EEUU) que nadie, tiene el record histórico de deportación expeditiva de inmigrantes, mató a Gadafi y desestabilizó Libia y Siria, financió a grupos terroristas y apoyó a los países que los financian, continuó la ocupación de Afganistán y el despliegue de mercenarios en Irak, ha espiado ilegalmente a medio mundo, ha conculcado la Constitución numerosas veces, ha conculcado el hábeas corpus y la separación de poderes, ha mantenido la pena de muerte (278 asesinados bajo su mandato)…

    Que todo esto no saliera en las portadas de los medios del Sistema no exime a nadie de denunciarlo.

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