Este es un capítulo del libro de Kenneth R. Miller, Finding Darwin’s God

Para los creacionistas no es posible aceptar la evolución y al mismo tiempo creer en un mundo creado.  Sin embargo, esta forma de pensar no es solo errónea – opina un profesor de biología que además es cristiano – sino que elimina la posibilidad de creer en seres humanos creados con libertad para elegir entre el bien y el mal.  De hecho las teorías de Darwin, dice, pueden ayudarnos a tener una fe más profunda en un Creador.