Hace unos meses tuvieron lugar una serie de conferencias en España bajo el nombre ‘Lo que Darwin no sabía’ en las que se intentaba poner en duda la teoría de la evolución de Darwin y proponer, como teoría alternativa, la del Diseño Inteligente. Como uno de los representantes más vocales, pudimos escuchar al doctor (oftalmólogo) Antonio Martínez (de una organización llamada, Médicos y Cirujanos por la Integridad Científica (PSSI)) en algunos programas de radio y televisión explicando lo que estas conferencias intentaban decir y las razones por las que él no aceptaba la evolución. Dos de estas conferencias – las que iban a ser dadas en las universidades de León y Vigo – fueron anuladas, lo cual fue considerado como una ofensa en contra de la libertad de pensamiento: incluso algunos se atrevieron a señalar esto como evidencia del miedo reinante dentro del campo científico que defiende la evolución de Darwin (como si los científicos tuvieran miedo de escuchar lo que tenían que decir los doctores Simmons y Woodward).
Más que dar mi opinión acerca de si estas universidades hicieron bien o mal al anular estas conferencias (ya he dicho en alguna ocasión que en mi opinión no hicieron mal), o entrar a debatir todos los puntos en los que los doctores que dieron las conferencias se equivocaron (y tengo que decir que hay muchos), me gustaría dedicar un momento a pensar en la falta de información que existe en este país acerca de temas tan importantes como el de la evolución, una falta de información generalizada que tristemente conferencias como aquellas que se impartieron en aquella ocasión (y de las que estoy hablando) no ayudaron en absoluto a mitigar (más bien todo lo contrario). Si hubiera sido verdad que conferencias como estas tenían como intención informar al público acerca de estos temas (si hubiera sido verdad que lo que se buscaba era la ‘integridad científica’), es de esperar que no habríamos encontrado tal multitud de tópicos y frases creadas para manipular más que para informar.
Fijaos en estas palabras del doctor Antonio Martínez a La 2 Noticias:
“No tienen nada que ver el mono y el hombre. Tienen… eh… similitud en la forma, lo mismo que el hombre y el perro tienen ojos, boca, pero no tiene por qué provenir uno de otro, ¿eh? No creemos que el hombre venga del mono en definitiva; en absoluto”
Estas otras declaraciones son a la Cadena Ser:
“A la luz de los conocimientos actuales de la complejidad de la célula, del código genético intracelular, de los mecanismos proteicos de las máquinas proteicas que cada célula tiene en su interior, es imposible seguir atribuyendo simplemente a la casualidad y al paso del tiempo, por muchos millones de años que se invoquen, el que esto exista. No creemos que haya sido posible que haya habido nunca una evolución, no creemos que nosotros ni lo animales ni las plantas estén aquí por un proceso de evolución… No hay ningún mecanismo bioquímico ni genético conocido que haya podido ocasionarlo [la evolución del mono al hombre]…”
De nuevo hablando sobre las células a la Cadena Ser dice: “que esta complejidad tan pasmosa sea atribuida al azar es algo que rompe totalmente los esquemas… o sea al azar, a la casualidad quiero decir, al paso del tiempo”. Por último, en el programa de TV Espejo Público dice también: “Pretender explicar [la complejidad pasmosa de la célula] por casualidad y el paso del tiempo es simplemente un absurdo”, frase que se repite de nuevo al menos tres veces en el programa de radio, La Linterna, de la Cadena Cope.
En ninguno de estos programas se pensó por un momento en detener al doctor y explicarle educadamente que la teoría de la evolución no consiste solamente en el azar y el paso del tiempo (decir eso es un error serio, ya sea porque el doctor no conoce realmente en qué consiste la teoría de la evolución o porque el doctor lo sabe pero decide utilizar esa frase a modo retórico para manipular a los oyentes), o que la teoría de la evolución no dice que los hombres provengan del mono (lo cual es un error tan grande o mayor que el anterior). Lo cierto es que el silencio de los presentadores de estos programas ante tales errores (o manipulaciones) indica una gran ignorancia acerca del tema, lo cual me hace pensar que quizá cosas tan básicas como esas (que podrían ser consideradas ‘de cultura general’) no son realmente sabidas por la gente de este país. Por supuesto nadie tiene la obligación de saberlas, a menos claro que se dediquen a criticar o alabar la teoría de la evolución o que pidan poder dar una conferencia en una universidad o participar en un debate en algún acto público.
Ahora estamos recogiendo los frutos de esta desinformación en nuestras iglesias: no dejamos de leer esas mismas frases-tópico repetidas una y otra vez en mensajes de blogs y en artículos de páginas cristianas, o, lo que es peor, en conversaciones entre cristianos que acaban en discusiones sin pies ni cabeza. Si bien es verdad que es muy probable (visto lo visto) que muchas personas cristianas no conozcan realmente en qué consiste la evolución y todas las evidencias que la avalan (y cuando digo evolución me refiero tanto a la evolución dentro de una misma especie como a la evolución entre especies), no deja de ser preocupante que conferencias como estas sirvan únicamente para dar más frases hechas y tópicos baratos a todos aquellos que no tienen el menor interés por investigar y perseguir la verdad sino que prefieren seguir creyendo lo que creen. Es triste que muchos cristianos tengan tanta facilidad para tragar aquello que se les echa en el plato sin saber nada acerca de quién se lo da ni de qué se les da, mientras que sepa exactamente igual que las comidas que están acostumbrados a tomar. Y esto es aún más triste sabiendo que este asunto toca de lleno a uno de los temas fundamentales dentro del Cristianismo (el de la creación de Dios), un tema que necesitamos comenzar a entender cuanto antes desde todos los puntos de vista relevantes.
16 users comentarios en " Hermano mono "
Follow-up comment rss or Leave a TrackbackHermano “simio” sí, hermano “mono” no.
Saludos
Por que?
¡No es lo mismo!
Entre un simio y un humano hay una “familiaridad” genética.
Entre un gorila y un simio no.
Si quieres hacer enojar a un evolucionista, dile que nuestros origenes evolutivos provienen del mono.
Saludos
Pero nunca dije eso, Carolina. Cuando dije ‘hermano mono’ no quise decir ‘padre mono’. Creo que ambas son muy distintas. Al llamarle hermano quiero decir lo que la palabra indica: que procedemos de un pariente comun.
El mono no es un pariente común. Es el simio.
Disculpa la minucia, pero ya que queremos asumir que la ignorancia es el blanco…
Saludos
¿O tu título bien pudo decir “hermano bestia”? A ver si entendí el sentido que le querías dar.
Creo que no entiendo muy bien tu problema con la frase ‘hermano mono’. Creo que hay evidencias suficientes como para decir, no solo hermano mono, sino tambien hermano macaco, bonobo, chimpance e incluso raton. Todo esto, claro, en el sentido de que todos procedemos de un mismo ancestro (un mismo padre). No creo que esto sea tan controvertido…
Como dicen los chilangos (o sea, habitantes del Distrito Federal): nel.
Ya que estamos poniéndonos minuciosos y tratando de aligerar la ignorancia, entremos con más referencias y precisiones.
La teoría evolucionista no te “hermanea” con el ratón ni la amiba ni el macaco. Eso es caricaturezco y así lo plantean los mismos detractores del evolucionismo porque precisamente ignoran el proceso.
Hermaneados tal vez sí, por los constituyentes moleculares, la lógica de conformación como sistema biológico. Pero no hermanos por línea evolutiva.
No hay una línea común, menos ancestro común entre las distintas especies. Son varias líneas de origen paralelas. No tenemos parentesco directo con el chimpancé y sí con el lemur, por ejemplo.
El tiempo, el tiempo… ese factor cómo nos aturde.
Si quieres seguimos “racándole” al tema. Es cierto que tenemos lejos mucha información.
No se muy bien por que sugieres que la palabra hermano es una ‘caricaturizacion’. Por supuesto, al llamarle hermano no estoy queriendo decir que un dia nuestros padres tuvieron relaciones sexuales y las consecuencias fueron dos hijos: uno chimpance y otro humano. Pero creia que estaba claro que estaba intentando usar la palabra a modo de metafora, de simplificacion que intenta comunicar un punto determinado (aunque no incorrecto o inapropiado).
Hasta donde yo se, el chimpance es el pariente mas cercano que tenemos de los que siguen vivos, asi que no me parece una caricaturizacion llamarle ‘hermano’ (preferirias primo?). Las evidencias cientificas nos dicen que el pariente comun entre humanos y chimpances vivio en Africa hace unos 5-7 millones de anyos. Que tenemos un ancestro comun es la manera en la que se explica esta relacion humano-chimpance incluso en revistas cientificas. Si algunos miembros de una especie sufrieron hace unos millones de anyos algunos cambios en su genoma que fomentaron la separacion de especies (llegando a las dos especies que tenemos hoy), creo que podemos llamar hermanos a esas dos especies sin correr el riesgo de estar caricaturizando (’simplificando de forma inadecuada’) toda la situacion.
No José, no por usar la palabra mono digo que se caricaturiza, sino por imaginar de forma unilineal el proceso evolutivo.
De acuerdo, el chimancé es un “pariente” cercano. Sin embargo mi estimado, es un simio, no mono. Y varía bastante respecto a otras especies (que se conocen como monos).
Justo este tema no es de debate. El debate está en el uso del tema para fines políticos, así como otros campos del conocimiento están sujetos a los intereses de grupos en particular.
Con estos comentarios no tengo otra intención más que el de recalcar la necesidad nuestra de informarnos y salir de los lugares comúnes sobre este tipo de información. Invitas mucho a la difusión José, ya encarrilados en eso, con la pasión de ser meticulosos, así como en otras lecturas.
[Mono. No es un nombre taxonómico pero designa a un grupo de primates = orden primates, suborden Haplorrhini, infraorden simiiformes. Son regularmente chicos, sin cola]. FAmilia hominidae = hombres y simios.
Un abrazo
No estoy seguro de estar llegando a algun sitio con toda esta conversacion, pero aun asi gracias por intentar informarme. El tema es que no creo yo haber dicho ni que los monos sean simios, ni haber tomado la evolucion de manera lineal. Si use la palabra mono, y le llame hermano, fue con la intencion de contrastar esa idea con la que normalmente se da por sentado, la de padre. Ese fue todo el sentido de mi mensaje y ningun otro. Creo (o espero) que el contraste ha quedado claro; quiza para evitar estos problemas, y si queremos ser meticulosos como tu dices, deberiamos abandonar completamente todas estas palabras y usar otras mas cientificas. En fin… que le vamos a hacer…
Una autocorrección. Monos tienen cola, no así de la familia hominidae. Debí escribir en el paréntesis “sin cola”.
Je.
¿qué le vamos a hacer? Sigamos escribiendo
Saludos
Como no… eso siempre…
Saludos.
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Hola José
Me parece una Excelente nota…
Saludos.
Llegado a un punto del diálogo tu le dices a Carolina: “quizá para evitar estos problemas, y si queremos ser meticulosos como tu dices, deberiamos abandonar completamente todas estas palabras y usar otras más cientificas.” Pues no veo porque cediste.
Mira que en la serie Cosmos, en el capítulo dedicado aproximar al televidente al concepto de evolución, hay un momento cuando Carl Sagan toca un árbol, y dice: “somos hermanos de los árboles” y no creo que eso haya encendido en ira a algún evolucionista (¡Pare, pare Señor Sagan! usted está sugiriendo que el ser humano y el eucalipto están en la misma linea filogenética).
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