Hace un tiempo denuncié en estas páginas el hecho de que las librerías evangélicas en España hayan optado por ofrecer una versión partidista del evangelio, como si el Cristianismo consistiese únicamente en aceptar o rechazar la interpretación bíblica (basada en su forma personal de leer las Escrituras) que unos cuantos nos ofrecen. Si bien es verdad que cada cristiano es libre para sacar sus propias conclusiones de su lectura y estudio de la Biblia, tampoco deja de ser cierto que si los centros educativos cristianos (ya sean iglesias, seminarios o librerías) dejan de reflejar la amplia diversidad que existe en el panorama cristiano que nos rodea, acabarán forzando una forma de pensar unilateral en los cristianos quienes, a falta de una información adecuada, creerán que ciertos asuntos no pueden ser discutidos o cuestionados.

Aunque esta situación parece de ciencia-ficción, hay indicios de sobra que apuntan a que esto, de hecho, ya está ocurriendo. Pongamos, por ejemplo, que después de escuchar un programa de TV cristiana en el que se dice que la evolución es de Satanás y que la única opción válida para un cristiano verdadero es aceptar el creacionismo, una persona cristiana quiere ser informada adecuadamente acerca del debate entre la evolución y el creacionismo para sacar sus propias conclusiones. Interesada en escuchar todos los puntos de vista (como buena protestante), decide visitar la librería evangélica que tiene en la esquina de su portal y comprar un par de libros representativos que ofrezcan los diversos puntos de vista que existen hoy día dentro del Cristianismo respecto al tema. ¿Qué encontrará esta persona en la librería? La triste realidad es que, hasta donde conozco, esta persona solamente encontrará defensas del creacionismo o del Diseño Inteligente pero no verá ningún libro cristiano que ofrezca una perspectiva a favor de la evolución. ¿Se debe este hecho a que no existen tales defensas cristianas de la evolución? Pues no. De hecho existen muchos cristianos evangélicos (y no de corte liberal precisamente) que defienden que la evolución no está reñida con el Cristianismo. Pero sus libros no se traducen, o si se traducen no se venden en las librerías evangélicas. Por tanto esta persona cristiana tendrá que conformarse con conocer la interpretación que le ofrecen los creacionistas y los defensores del Diseño Inteligente, y tendrá que vivir su Cristianismo sin suficiente información como para decidir por sí misma cuál es la verdad.

Y yo me pregunto: ¿A qué se debe este partidismo a la hora de seleccionar libros para vender en las librerías?, ¿quién controla la selección de libros que una librería ha de ofrecer al cristiano que quiere ser informado adecuadamente?, ¿qué hace que los defensores del Diseño Inteligente o del creacionismo consigan una voz en nuestras iglesias mientras que los otros, los cristianos que defienden la evolución, no la tengan?, ¿es posible que el resultado de este debate haya sido decidido ya por algunos pocos cristianos, y que esa decisión haya sido llevada a las estanterías de las librerías, seminarios e iglesias a modo de ‘dogma papal’, evitando así que cada cristiano pueda ejercer la libertad propia del creyente para leer e interpretar las Escrituras, analizar el resto de las evidencias y sacar sus propias conclusiones?, ¿es el Cristianismo evangélico español realmente protestante o tiene aún tendencias al dogmatismo jerárquico institucional?

Esta situación es una constante en nuestras iglesias evangélicas. Y la consecuencia visible es un Cristianismo crecientemente desinformado acerca de los debates que están teniendo lugar en el mundo que nos rodea. Con el corolario de que cuanto más desinformado está un grupo de personas, más fundamentalista se vuelve a la hora de defender sus convicciones (ya que el dialogo no es una opción real). Es sin duda triste que un movimiento cristiano que comenzó como una reacción en contra de la manipulación de la información que algunos pocos líderes de la Iglesia estaban llevando a cabo, acabe cayendo en una manipulación similar de los creyentes. “¿Quieres conocer qué debes creer sobre la evolución? Toma, lee estos tres libros en contra. ¿Quieres conocer qué dice la Biblia sobre el final del los tiempos? Toma, lee esta serie de Tim LaHaye, que es muy bíblica. ¿Quieres conocer…? Yo te diré lo que tienes que creer…” Y así vamos…