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Fraternidad Teológica Latinoamericana: Mensaje a las iglesias y al pueblo hondureño |
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América Latina y el Caribe
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lunes, 10 de agosto de 2009 |
Reunidos en San José de Costa Rica, los días 6 y 7 de agosto del presente año, cristianos de diversas Iglesias evangélicas-protestantes de Honduras, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Panamá, Nicaragua, México, República Dominicana, Ecuador, Chile, Perú, Estados Unidos, asistentes a la consulta sobre “Iglesia, Poder y Misión en América Latina” organizada por la Fraternidad Teológica Latinoamericana, manifestamos:
Primero. Expresamos nuestra gran preocupación por la situación que hoy vive el pueblo hondureño desde el 28 de junio de este año; la crisis social y política que enfrenta y polariza ahora a la población en general y a los cristianos evangélicos en particular por su apoyo o condena al gobierno de facto que ha tomado el poder. Pedimos a Dios porque pronto se restablezca la paz social y se supere el actual conflicto político. Esto, como lo enseña la Biblia, es un fruto de la justicia, y sin ella no puede alcanzarse.
Segundo. Deseamos que nuestros hermanos en ese sufrido país centroamericano puedan percibir acertadamente cuál es el papel que les toca jugar como cristianos y ciudadanos hondureños; y lo principal, que sus acciones expresen una ética y valores que estén de acuerdo con la Palabra de Dios.
Tercero. Pedimos el cese inmediato de toda violencia cualquiera sea su origen y motivación así como de cualquier acto que vulnere el respeto irrestricto a los derechos humanos de las personas. Consideramos urgente y necesario que se suscriba el Acuerdo de San José, el cual es avalado por los organismos internacionales como la Organización de Estados Americanos, las Naciones Unidas y casi unánimemente por la comunidad internacional, los cuales han sido explícitos en el hecho que no se trata de un asunto relacionado con una persona sino con todo un sistema y la forma de resolver los conflictos.
Cuarto.- Hacemos un llamado a la comunidad internacional para que juegue un papel más activo en la intermediación con las partes en conflicto y se restaure a la brevedad el orden legal constitucional que permita terminar con los momentos de angustia, preocupación y violencia que hoy sufre la población civil. Es evidente que la forma en que se resuelva este problema influirá en todos los países del continente y sentará un importante precedente.
San José de Costa Rica, 7 de agosto de 2009
Fraternidad Teológica Latinoamericana
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