“Gracias a todos por venir esta noche a ver mi película. Pero sobre todo, gracias a Dios, porque Él está aquí. Y no creáis que ha venido como un invitado… ha venido para hablar a cada uno de nosotros”
Así nos habló Juan Manuel Cotelo, director del documental “La última cima”, antes de proyectar su película en una residencia universitaria, dentro de un ciclo dedicado al cine promocionado por la Universidad Politécnica de Cartagena. Y después vino un conmovedor derroche de creatividad, de chispeante humor, en un largometraje soberbio dónde las voces de los que conocieron a Pablo Domínguez – sacerdote católico que murió hace dos años en un accidente de montaña- hacen vibrar al espectador por su cruda autenticidad. Magia de la buena en la sala de proyección. Sin efectos especiales ni trucos de cámara, sólo las caras de la gente que amó a Pablo Domínguez porque con él se sintieron más cerca de Dios. Lee más…











