Introducción[1].
Lo primero que debo decir es que no creo en el divorcio… creer, sólo se cree en Dios.
En segundo lugar, me alegra que en este encuentro de pastores y líderes de nuestras iglesias, hayamos decidido estudiar cómo abordar pastoralmente este problema tan complejo y doloroso. A pesar de las posibles diferencias que puedan existir entre nosotros, creo que lo que realmente nos ha llevado a tratar este tema es precisamente el deseo de encontrar algunas ideas pastorales que puedan ayudarnos, como iglesias hermanas, a afrontar las situaciones de divorcio que, cada vez más frecuentemente, se nos presentan. Lee más…











