Escrito el 13 mayo 2012 por Máximo García Ruiz
Cuando el 29 de mayo de 1453 los turcos invadieron Constantinopla, los monjes de Bizancio discutían cuántos miles de ángeles cabían de pie en la punta de un alfiler. Otros corrillos se entretenían indagando si las mujeres tenían o no alma, sin que faltaran los que afirmaban, como muy bien analizó en su día Agustín de Foxá[1], que las lágrimas eran la sangre del alma. Ese acontecimiento marcó el fin de la Edad Media en Europa y el ocaso del último vestigio del Imperio romano de Oriente, en el que Constantinopla brilló con luz propia desde que el emperador Constantino I el Grande trasladó la capital desde Roma a la antigua Bizancio (que entonces rebautizó como Nueva Roma, y más tarde se denominaría Constantinopla), hasta el año 1453. De su época de esplendor destaca la maravillosa basílica de Santa Sofía, o Hagia Sophia, Santa Sabiduría, una antigua basílica patriarcal ortodoxa, posteriormente reconvertida en mezquita y actualmente en museo. Lee más…
Escrito el 13 abril 2012 por Máximo García Ruiz
En la vida de Cristo nada fue rutinario. “Cuando se ata el carro de la existencia a una estrella, nada transcurre por caminos prefabricados” (Emerson, 1803-1882). Todo es grande; todo impredecible, excitante. En todo hay romance y heroísmo. Las vidas mediocres son las que viven uncidas a lo aleatorio y fugaz; para ellas todo es rutina, pequeño, predecible y sórdido. Lee más…
Escrito el 25 marzo 2012 por Máximo García Ruiz
Me preocupan más los silencios que las palabras. Son más peligrosos quienes se ocultan en el anonimato que aquellos que dan la cara y son capaces de “cantar sus verdades al Lucero del Alba” aunque yo no sea capaz de saber exactamente por qué ha de ser precisamente al Lucero del Alba (tal vez más adecuado sería esa otra forma de expresarlo: “cantarle las cuarenta” a alguien). En resumen, son de temer las personas que, arropándose con una cierta pátina de espiritualidad, ya que se trata de una conducta frecuente en ámbitos religiosos, son capaces de minarte el terreno, siempre con maneras sutiles, sin dar la cara directamente, unas veces ocultos en el anonimato y otras diluidos y protegidos por la invulnerabilidad de su pertenencia a comisiones, comités, juntas directivas o sanedrines, en los que pueden verter ciertas insinuaciones, determinados comentarios, ocultar a veces y otras desfigurar datos, transformar o mutilar informaciones, etc., etc., de forma absolutamente impune. Siempre he dicho que los comités no tienen alma. Y quien es incapaz de dar la cara cuando tiene que contraponer ideas o plantear discrepancias y se oculta sibilinamente en la oscuridad del anonimato o la protección de un comité para hacerlo, tampoco. Lee más…
Escrito el 14 marzo 2012 por Máximo García Ruiz
Después de un cuarto de siglo de amistad con Juan José Tamayo, nacida de una serie de complicidades académicas e ideológicas, me siento legitimado para intervenir en la polémica suscitada por el comunicado del obispado de Palencia que le descalifica como teólogo católico y, mediante una terminología eufemística, “le aparta de la comunión eclesial”. Curiosamente efectúa dicha descalificación el titular de la diócesis de la ciudad natal de Tamayo, un obispo foráneo, que es muy probable que ni conozca al encausado ni se haya tomado la molestia de convocarle, como integrante de su ámbito parroquial, a un diálogo pastoral. Lee más…
Escrito el 02 febrero 2012 por Máximo García Ruiz
Hubo unos años en España, a mí se me antoja que demasiados, en los que imperaba un sistema dictatorial que mantuvo a este país en un estado de autarquía y ruinosa marginación internacional que se procuraba edulcorar con el eslogan “España es diferente”, mediante el cual se pretendía insuflar moral a una ciudadanía desmotivada por los estragos de la guerra. España era diferente, sin duda, pero no en el sentido idílico de reducto espiritual y salvaguarda de los valores de Occidente que el dictador y sus partidarios trataban de adjudicarle; diferente por tratarse de una rémora para los valores democráticos, la dignidad de las personas y la defensa de las libertades. Lee más…
Escrito el 05 enero 2012 por Máximo García Ruiz
El proceso no ha resultado sencillo[1], pero podemos decir que en el primer mundo, especialmente en ámbitos protestantes, las mujeres han logrado romper los muros de discriminación que las situaba en un estatus inferior con respecto a los hombres en lo que a derechos civiles se refiere, así como en el rol que tienen asignado en el seno de las iglesias. Lee más…
Escrito el 24 diciembre 2011 por Máximo García Ruiz
Lo afirma Manuel Vicent en su columna de El País en la Nochebuena de 2011. Vicent, como tantos otros periodistas y escritores españoles, confunde Iglesia católica con Iglesia, confiriéndole a la de Roma un sentido de exclusividad; equipara Vaticano con Cristianismo, ignorando la realidad plural de la fe cristiana; identifica dogmas eclesiales con fe evangélica; y rodea su magistral literatura secular revestida de adornos teológicos con chascarrillos propios de una suerte de populismo religioso ajeno a la narración bíblica, postura que tanto abunda en nuestros lares. Lee más…
Escrito el 23 diciembre 2011 por Máximo García Ruiz
Declaración de Seneca Falls[1]
El feminismo militante ha penetrado, como no podía ser de otra forma, en el mundo protestante. Un fenómeno al que es preciso liberar del estigma de ser un pensamiento en contra de los varones o, incluso, de una antítesis del machismo, para ser identificado como un movimiento ético y social cuyo objetivo último sería la desaparición de todas las desigualdades y discriminaciones que se dan en nuestra sociedad por causa del género de las personas, esgrimiendo para ello una hipotética superioridad de los varones con respecto a las mujeres. Desde esta perspectiva, habría que señalar que se trata no tanto de una lucha exclusiva de mujeres, sino de un compromiso que alcanza a hombres y mujeres en idéntica medida. Lee más…
Escrito el 09 diciembre 2011 por Máximo García Ruiz
El papel de la mujer en las iglesias protestantes[1] ha ido variando en el último siglo en la misma medida en que ha ido evolucionando la sociedad. De ser vista como responsable del hogar, esposa y madre, que debe adornarse de aquellos atributos que la sociedad machista le ha asignado como propios, tales como la decencia, la modestia, el recato y la sumisión, su rol ha ido acoplándose a las demandas de una sociedad que reivindica la igualdad entre sexos. Lee más…
Escrito el 01 diciembre 2011 por Máximo García Ruiz
Cuatro son los hitos importantes en el desarrollo espiritual de un creyente: 1) la experiencia de conversión genuina, identitaria, más allá del mero proselitismo que conduce a incorporaciones eclesiales faltas de identidad; Lee más…