Escrito el 13 mayo 2012 por Jordi Puig i Martín
Hacía rato que habían llegado todos a la iglesia. El pastor, poco acostumbrado a esta sorprendente e inesperada puntualidad germánica, fue el último en llegar, y cuando lo hizo se los encontró frente a la reja del local, esperando que les abriera.
– ¡Caramba, muchachos! ¡Domingo, en el culto, os quiero igual de puntuales, también! Lee más…
Escrito el 13 mayo 2012 por Carmelo Alvarez
A Exeario Sosa Luján, a los 30 años de su vida resucitada
Hacen ya casi tres décadas publiqué mi librito, Santidad y compromiso. Casi todo el material incluido allí fue originado en convenciones anuales de la UEPV y en las conferencias anuales de la Iglesia Pentecostal de Chile. El intento era provocar, en el mejor sentido, una discusión a fondo sobre una ética social pentecostal a partir de la realidad latinoamericana tan desafiante de los 80 y 90. De hecho fue en 1983, y en el contexto de la Comunidad Evangélica de Chile, en el Chile de la dictadura pinochetista, que ofrecí en cuatro lunes sucesivos lo que finalmente se plasmó en la publicación del libro. Lee más…
Escrito el 30 abril 2012 por Juan María Tellería Larrañaga
Yo mismo salvaré a tus hijos (Isaías 49, 25b BTX)
Mientras compartimos con todos nuestros amables lectores esta reflexión, no dejan de venirnos a la mente recuerdos e imágenes de ciertas situaciones que hemos vivido o hemos presenciado y, todo hay que decirlo, nos han hecho daño, moralmente hablando. Rememoramos en primer lugar a aquella señora de edad, creyente convencida y miembro de una pequeña congregación rural de nuestro país, que atravesaba por unos momentos de gran desánimo debido al reciente deceso de su esposo (también creyente) por suicidio, tras un largo proceso de profunda depresión; pero el desaliento de aquella hermana en la fe aún se había acentuado cuando el pastor de su iglesia, joven y recién llegado allí, lo primero que había hecho al saludarla y conocer la situación por la que estaba atravesando fue asegurarle, con gran vehemencia teológica y una salva interminable de versículos bíblicos, que su esposo estaba irremisiblemente condenado por su cobardía y su vergonzosa manera de poner fin a una vida que había recibido del Creador y sobre la que no tenía ningún derecho. Lee más…
Escrito el 30 abril 2012 por Jaume Trigine Prats
Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados
Andan los tiempos revueltos y confusos. Tanto a nivel de la aldea global en la que se nos ha convertido el planeta, por obra y gracia del incremento exponencial de las tecnologías de la comunicación, como a nivel de las pequeñas estructuras como pueden ser los diversos grupos sociales en los que nos hallamos inmersos como la familia o la iglesia. Lee más…
Escrito el 30 abril 2012 por Jaime Fernández Garrido
A mi mujer Miriam y a mí nos encanta viajar, todos los que nos conocéis lo sabéis. Hacer kilómetros en la carretera no es nada difícil para nosotros. Nuestras tres niñas -tengo que reconocer que son extraordinarias- se han acostumbrado desde el primer momento a acompañarnos en los viajes, que en muchas ocasiones son de más de veinticuatro horas, y han aprendido a disfrutar de todo lo que ven; de las conversaciones, de los juegos, de las comidas con amigos y las noches durmiendo en cada casa diferente… Han crecido disfrutando de mil y una cosas divertidas que encontramos en cada viaje. Lee más…
Escrito el 26 abril 2012 por Carlos Osma
Las comidas familiares dan para mucho, sobre todo la sobremesa. No es algo habitual, pero el otro día la cosa se animó bastante, y si empezamos hablando de la crisis, los recortes en educación y sanidad, o las elecciones francesas… acabamos reflexionando sobre la expansión del universo. Allí, dos psicólogos agnósticos, un profesor de religión católica, otro de alemán (ateo confeso), un economista y un matemático (ambos protestantes de frontera), casi todos hombres gays cercanos a los cincuenta (aunque para todo había excepciones); se preguntaban si el Big-Bang fue el comienzo, o sólo una fase más de un universo en continua expansión y contracción. Lee más…
Escrito el 22 abril 2012 por Juan María Tellería Larrañaga
He aquí, Yo mismo establezco mi pacto con vosotros y con vuestra descendencia después de vosotros, y con todo ser vivo que está con vosotros. (Génesis 9, 9-10a BTX)
Dentro del gran conjunto escriturístico que es Génesis 1-11 hallamos un texto realmente importante por su contenido, el capítulo 9, versículos 1-17, que en muchas versiones de la Biblia tiene el título de El pacto de Noé, La alianza con Noé o similares. Y sin embargo, pese a su trascendencia y su extraña modernidad, no se menciona ni una sola vez en el resto del Antiguo Testamento, como si hubiera pasado completamente desapercibido para los autores de la Biblia. En realidad, la recopilación definitiva de todas las a veces antiquísimas tradiciones sagradas (orales en algunos casos y escritas en otros) que conforman el Pentateuco actual y se hallaban dispersas en Israel, se realiza históricamente en un tiempo posterior a la caída de Jerusalén en manos de los babilonios. Algunas tradiciones judías atribuyen al escriba Esdras y a la Gran Sinagoga la edición definitiva de los cinco libros de la Ley de Moisés, lo cual no deja de ser un dato harto interesante y muy a tener en cuenta, máxime si nos percatamos de cómo los materiales propios del libro del Génesis rezuman una Teología de la Gracia que no se encuentra en otras partes del Antiguo Testamento. El Génesis, tal como nos ha sido transmitido, está todo él inmerso en la atmósfera del Nuevo Pacto y representa un pensamiento religioso muy avanzado, fruto de una intensa reflexión teológica sacerdotal y levítica bien dirigida por el Espíritu Santo, tanto que una simple lectura nos da la impresión de que entre la Era Patriarcal y la Era Mosaica haya una especie de “corte”, de “frenazo en seco”, casi de “marcha atrás”. Así lo entendía el apóstol Pablo, como bien expone en los capítulos 3 y 4 de su epístola a los Gálatas. De ahí que la lectura del primer libro de la Biblia se nos haga a los cristianos de hoy más agradable y más llevadera que la de otros documentos del Pentateuco o los libros que le siguen en el Antiguo Testamento. Lee más…
Escrito el 21 abril 2012 por Enric Capo Puig
Uno de los principios que han de regir las relaciones de la iglesia con la sociedad es el de permanecer al margen de las diferentes opciones políticas que el abanico de los partidos nos ofrece, tanto si son de derechas como si son de izquierdas. Sucede que, a menudo, los que critican la alienación de la iglesia con los partidos de derechas, caen en la tentación de hacer el juego a los partidos de izquierdas. Ni los unos ni los otros. La iglesia no está aquí para bendecir ni para condenar las opciones políticas de nuestro mundo. Su misión es proclamar el evangelio de Cristo en toda su amplitud –para aquí y ahora, para mañana y después- confrontando a la sociedad con sus exigencias. Lee más…
Escrito el 21 abril 2012 por Abel Garcia
Nicolás Panotto escribió, hace uns días, un texto
en su blog y en Lupa sobre los cuestionamientos hacia las personas que hacen teología desde el exilio, esto es, fuera del cobijo de la iglesia tradicional. Desde que supe que reflexionaría sobre eso en Facebook, me interesé en su escrito de una manera intensa. La razón es evidente: hablaría de mí, alguien que asistió a una iglesia por dieciséis años, sirviendo activamente por más de la mitad de ese tiempo, y que demoró cinco larguísimos años en tomar la decisión de abandonar las paredes del templo a pesar de que la situación dentro era, en verdad, un real desastre, un conflicto abierto e inmisericorde que había dejado en el camino muchos muertos y heridos; yo, entre ellos.
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Escrito el 21 abril 2012 por Jorge Fernández Basso
Yo… porque no pretendo hablar aquí en nombre de nadie, más que en el mío propio (aunque auguro que muchos argentinos y españoles, a ambos lados del “charco”, se sentirán identificados conmigo).
Pido… porque aunque tengo derechos, amores e intereses repartidos en los dos hemisferios (y el corazón más “partío” que el de Alejandro Sanz [1]), también soy ciudadano de un “reino” cuyos embajadores “ruegan” (no exigen) por la paz y la reconciliación. Lee más…