Escrito el 30 abril 2012 por Jaume Trigine Prats
Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados
Andan los tiempos revueltos y confusos. Tanto a nivel de la aldea global en la que se nos ha convertido el planeta, por obra y gracia del incremento exponencial de las tecnologías de la comunicación, como a nivel de las pequeñas estructuras como pueden ser los diversos grupos sociales en los que nos hallamos inmersos como la familia o la iglesia. Lee más…
Escrito el 22 abril 2012 por Juan María Tellería Larrañaga
He aquí, Yo mismo establezco mi pacto con vosotros y con vuestra descendencia después de vosotros, y con todo ser vivo que está con vosotros. (Génesis 9, 9-10a BTX)
Dentro del gran conjunto escriturístico que es Génesis 1-11 hallamos un texto realmente importante por su contenido, el capítulo 9, versículos 1-17, que en muchas versiones de la Biblia tiene el título de El pacto de Noé, La alianza con Noé o similares. Y sin embargo, pese a su trascendencia y su extraña modernidad, no se menciona ni una sola vez en el resto del Antiguo Testamento, como si hubiera pasado completamente desapercibido para los autores de la Biblia. En realidad, la recopilación definitiva de todas las a veces antiquísimas tradiciones sagradas (orales en algunos casos y escritas en otros) que conforman el Pentateuco actual y se hallaban dispersas en Israel, se realiza históricamente en un tiempo posterior a la caída de Jerusalén en manos de los babilonios. Algunas tradiciones judías atribuyen al escriba Esdras y a la Gran Sinagoga la edición definitiva de los cinco libros de la Ley de Moisés, lo cual no deja de ser un dato harto interesante y muy a tener en cuenta, máxime si nos percatamos de cómo los materiales propios del libro del Génesis rezuman una Teología de la Gracia que no se encuentra en otras partes del Antiguo Testamento. El Génesis, tal como nos ha sido transmitido, está todo él inmerso en la atmósfera del Nuevo Pacto y representa un pensamiento religioso muy avanzado, fruto de una intensa reflexión teológica sacerdotal y levítica bien dirigida por el Espíritu Santo, tanto que una simple lectura nos da la impresión de que entre la Era Patriarcal y la Era Mosaica haya una especie de “corte”, de “frenazo en seco”, casi de “marcha atrás”. Así lo entendía el apóstol Pablo, como bien expone en los capítulos 3 y 4 de su epístola a los Gálatas. De ahí que la lectura del primer libro de la Biblia se nos haga a los cristianos de hoy más agradable y más llevadera que la de otros documentos del Pentateuco o los libros que le siguen en el Antiguo Testamento. Lee más…
Escrito el 13 abril 2012 por Juan Stam
Introducción
En la teología sistemática, mayormente bajo el capítulo de Soteriología (doctrina de la salvación), se suele incluir el tema de “nuestra identificación con Cristo” y también, de unos con otros en el cuerpo de Cristo. Escritores devocionales lo describen como nuestra “unión mística” con Dios en Cristo. En estas charlas, queremos interpretar esa “identificación” y “unión” con el término más contemporáneo de “solidaridad”. Lo estudiaremos en torno a tres de los momentos principales de la Cristología: la encarnación, crucifixión y resurrección del Hijo de Dios. Lee más…
Escrito el 08 abril 2012 por Juan María Tellería Larrañaga
Y si el Mesías no fue resucitado, vuestra fe es inútil (1 Corintios 15, 17a. BTX)
En este domingo especial de Pascua de Resurrección, prácticamente todos los púlpitos cristianos se harán eco del gran evento que marcó el hito culminante de la Historia de la Salvación. Desde aquella primera Pascua que encontramos referida en los Evangelios hasta hoy, todos los credos de la Iglesia y todas las confesiones de fe han recogido el hecho de que Jesús el Mesías, el Hijo de Dios, fue levantado de entre los muertos. No se trata simplemente de dejar constancia de algo extraño o anecdótico. La resurrección de Cristo supone un antes y un después en los relatos de los Evangelios porque imprime un sello indeleble en todo el acontecer narrado en los Hechos de los Apóstoles, el pensamiento apostólico y la teología cristiana hasta el momento en que escribimos estas líneas. Lee más…
Escrito el 08 abril 2012 por Leopoldo Cervantes-Ortiz
…sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado (sunestauróthe) juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido (katargethê), a fin de que no sirvamos más al pecado. Romanos 6.6
El Verbo, cuando fue hecho carne, pasó de la ubicuidad al espacio, de la eternidad a la historia, de la dicha sin límites a la mutación y a la muerte…[1] J.L. Borges, “Tres versiones de Judas” Lee más…
Escrito el 04 abril 2012 por Ignacio Simal
Cuando experimentamos el encuentro personal con el Dios de Jesús de Nazaret, pareciera que entramos en una especie de “estado de inocencia”. Nos da la impresión de que volvemos a la niñez –“nacer de nuevo”, según el Evangelio de Juan-, es decir atravesamos un umbral hacia una nueva forma de entender la existencia, pues todo se torna en un espacio lleno de luz y de nuevas posibilidades. Sé bien que todo encuentro y toda experiencia religiosa es subjetiva –no puramente subjetiva-, pero no por eso deja de ser real para el que lo experimenta. Lee más…
Escrito el 03 abril 2012 por Leopoldo Cervantes-Ortiz
Porque la palabra de la cruz es locura (mōría) para los que se pierden, pero para… los salvos es poder de Dios.
I Corintios 1.18
Hemos rodeado el escándalo de la cruz de coronas de rosas. hemos hecho de él una teoría salvífica. pero eso no es la cruz. Ésa no es la dureza puesta por Dios en ella.[1]
H. Iwand
Cada vez que se recuerdan los días de la pasión, muerte y resurrección de Jesús de Nazaret resulta imprescindible confrontarse con el misterio contenido en el escándalo de su cruz. Y es que no se puede hablar de ella impunemente, o de sus consecuencias en la historia, en la vida humana, individual y colectiva, e incluso en la cultura, religiosa o no. La cruz de Jesús no es patrimonio de las personas religiosas pues es una realidad y un símbolo que apela a las fibras más profundas de la existencia humana. Así lo comprendieron los primeros seres humanos que debieron procesar todo el conjunto de paradojas, contradicciones y ambigüedades que produjo el sufrimiento y muerte de Jesús en ese instrumento de tortura utilizado por los romanos para acabar con sus enemigos visibles, en este caso un aparente y peligroso agitador. Lee más…
Escrito el 28 marzo 2012 por Leopoldo Cervantes-Ortiz
…el Hijo del Hombre …vino para… dar su vida en rescate por muchos. Mateo 20.28
1. Dios se entrega a la humanidad en Jesús de Nazaret
Mediante lo que se podría definir como una “concentración cristológica de la historia de la salvación”, los Evangelios practicaron una forma de interpretación de la vida y obra de Jesús de Nazaret en función de la acción de Dios en el mundo para entregarse a la humanidad en su persona. Posiblemente la idea de una entrega voluntaria daría la impresión de pasividad, pero lo cierto es que el movimiento provocado por Jesús arroja una luz muy intensa sobre el énfasis activo con que él asumió la tarea de representar y asumir la presencia de Dios en medio de la humanidad para obtener los beneficios de una salvación largamente anunciada. La comunidad de Mateo, asentada en Antioquía y conformada sobre todo por conversos del judaísmo, al revisar el trasfondo de los sucesos que conformaron la entrega de Dios en Jesús, advirtieron que ésta se dio en medio de una conflictividad que afectaba a todos los integrantes de la comunidad, y especialmente a algunos de sus líderes, quienes estaban ante la tentación y el peligro de practicar los usos del poder predominantes. Lee más…
Escrito el 25 marzo 2012 por Pedro Álamo
Hay dos clases de actividades que desarrollamos en la vida, las obligatorias y las voluntarias. Las obligatorias tienen que ver con el trabajo, la familia, las responsabilidades que asumimos en la vida…, y son universales. Las voluntarias tienen que ver con el ocio, las diversiones, los hobbies, con todo aquello que nos apasiona…, y dependen de cada uno y de sus circunstancias. Lee más…
Escrito el 22 marzo 2012 por Juan Stam
Hace unas semanas recibí un correo que capta una actitud típica de muchas iglesias:
Hermano, nosotros en México tendremos elecciones, queremos un cambio, pero muchos cristianos no entienden esto. La iglesia institucional no participa en las cuestiones sociales. ¿Oponerse a que las cosas sigan igual, es oponerse a Dios? Nos dicen que Dios es el que pone las autoridades y hay que dejarlo así. ¿Como entender esto? Lee más…