Escrito el 18 marzo 2012 por Antonio Soto
Todavía recuerdo cómo Abigail, audióloga y coordinadora del proyecto Oumarou de Emsimision en Burkina Faso, me describía su vivencia:
“Es una sensación maravillosa ver la transformación en la mirada del niño cuando es capaz de oír algo a través de sus oídos, sus ojos se iluminan y en su cara se dibuja una amplia sonrisa, a la vez que su mano se dirige al auricular del cual reciben el sonido.”
Un año antes de tener esta conversación yo había comenzado a pintar el retrato de una niña africana, no había logrado acabarlo. Creo que necesito conocer algo más de la imagen para poder centrarme, no se trata de hacer un retrato, necesito empatizar, sentir, emocionarme. Necesito, en definitiva, una historia. Abigail me proporcionó la historia, pero yo, en principio, no conecté ésta con el cuadro que permaneció durante casi dos años “olvidado” en un rincón del estudio. Lee más…
Escrito el 13 febrero 2012 por Antonio Soto

Mi nombre es Asur, frecuentemente pienso que no vale la pena vivir, porque es continuar con mis pesadillas, revivir una y otra vez las mismas escenas y volver a sentir el mismo miedo. (Víctima de Trauma de guerra)
Yo no conocía a Asur, no conocía ni su nombre, ni su historia. Sin embargo había crecido desde mis pinceles, había buscado su rostro en otros rostros y al final lo había pintado. Le saqué una foto con mi móvil y me lo llevé conmigo. Pocos días después en un encuentro universitario alguien al ver la foto me dijo: -Yo conozco a ese niño. -¿Sí?- me extrañé yo. – Sí, -me respondió- No recuerdo su nombre, pero sí su historia y me acuerdo perfectamente de su mirada, es un niño que vive en Grozni, Chechenia, y ha sufrido traumas de guerra. Lee más…
Escrito el 17 enero 2012 por Antonio Soto

Mi nombre es Ana, para él era su princesa, su tesoro…Mis monstruos no eran ficticios, es terrible que te haga daño la persona que más quieres. (Víctima de abuso sexual infantil) Lee más…
Escrito el 05 enero 2012 por Antonio Soto
-I-
En el año 2008 en la Expo de Zaragoza, actué junto a la cantante Sylvia Santoro y el músico José Fermoselle, en el pabellón de El Faro. El tema que se trataba era “Agua y cuarto mundo”. En un escenario con cuadros, Sylvia cantaba una canción sobre un poema mío “Mar de miradas”, el poema está dedicado a las miles de personas que tratando de llegar a nuestras costas, naufragan. No hay un registro exacto del número, menos aún un registro de sus nombres. Son tan sólo un recuerdo en aquellos que los despidieron. Una imagen borrosa en los ojos de los que los vieron por última vez. Un mar de nadies. Lee más…