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Posted on 15/12/2011 by Manuel López  in  Opinión

Alea jacta est: Billy Graham en Intereconomía

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“Llevando paz y reconciliación a España”, proclamaba en su web oficial el pasado 14 de febrero desde Charlotte, Carolina del Norte, Estados Unidos, la poderosa Billy Graham Evangelistic Association (BGEA). Era el anuncio oficial en clave triunfalista de la exportación a España de la campaña My Hope (“Mi Esperanza”). Se trataba de “traer” a nuestro país al sin duda más famoso entre los predicadores vivos.

Manuel LópezLa convocatoria obedecía en origen a esa vieja fórmula eufemística del que organiza y lleva la batuta pero haciendo que digan que ha sido “invitado”. El gancho mediático, desde el comienzo de los preparativos, sería la emisión de tres programas evangelísticos en horario de máxima audiencia en una gran cadena de televisión nacional de la que no se facilitaba el nombre.

“Es hora de bendecir a España”, recalcaba el anuncio. Y la verdad es que buena falta hacía, pues ese día la noticia que más podían asociar los españoles con la paz, la reconciliación y las bendiciones de lo alto era la de la climatología: 33 provincias en estado de alerta por el temporal de nieve, lluvia y rachas de viento en 15 comunidades.

La fórmula My Hope (“Mi Esperanza”) consiste en implicar al mayor número de iglesias para la realización de reuniones en hogares de creyentes que invitan a vecinos y amigos para explicarles su fe de acuerdo a un guión evangelístico preparado por la BGEA y cuyo momento cumbre consiste en escuchar juntos un sermón histórico de Billy Graham con el gancho mediático de la televisión, o en su caso de manera más modesta con el pase de un vídeo.

Diez meses después de aquel 14 de febrero, esta noche llega al fin el “Día D”. Billy Graham “predicará” las tres próximas noches tres sermones históricos en otros tantos espacios pagados en televisión entre las 21,30 y las 22 horas.

Hasta aquí, la noticia era la presencia, si bien virtual, de Billy Graham, una de las diez personas más admiradas en Estados Unidos en la segunda mitad del siglo XXl y a cuya organización se le sigue resistiendo en el Viejo Continente, más critico con el evangelism business de grandes campañas de evangelización con predicadores ricos y famosos, que al otro lado del charco logran atraer a multitudes a estadios y grandes espacios públicos.

Pero el pasado lunes 21 de noviembre el personaje pasó a un segundo plano, pues la noticia dejó de estar en el contenido para pasar al continente al hacerse publico, al fin, el nombre de la cadena de televisión contratada a través de la cual los organizadores de “Mi Esperanza” emitirán los tres programas. Sin entrar en más detalles, en un ejercicio de buenismo evangélico, pongamos que la cadena en cuestión no destaca precisamente por su idoneidad como compañera de viaje en causas comprometidas con la reconciliación y la paz entre los españoles: Intereconomía TV.

Las TV españolas cierran la emisión a Mi Esperanza“ [sic], alarmaba en la mañana del martes 22 el diario digital online Protestante Digital en un claro ejercicio del controvertido “arte” de presentar la realidad de tal manera que no arruine un “buen” titular: nueve palabras que más que lo que había pasado –que no existía trato cerrado con gran cadena alguna y que la única que aceptó la compra de especio publicitario fue Intereconomía–, reflejaban una interpretación ciertamente “particular” de los hechos.

Sí lo contarían ese mismo día por la tarde, si bien “de aquella manera” desde el punto de vista “institucionalmente correcto” de la Federación Protestante FEREDE, las diecisiete palabras del titular de Actualidad Evangélica: «’Mi Esperanza’ firma un acuerdo con Intereconomía TV para la emisión de los tres programas del proyecto”.

La realidad de los hechos, en las diez-doce palabras reglamentarias de todo buen titular de prensa venía a resumirse en que: “Los programas de evangelización con Billy Graham los emitirán en Intereconomía”.

Así las cosas, la inclusión como personajes “estrella” de dos famosos en los vídeos promocionales de “Mi Esperanza”, el futbolista Kaká y el cantante Juan Luis Guerra, tiene, detrás del relumbrón mediático, una doble lectura crítica.

Por una parte, la identificación de ambos personajes con los evangélicos españoles no pasa de ser teórica: al astro brasileño no se le conoce implicación con iglesia o entidad alguna de la capital; el astro dominicano, por su parte, dio un concierto en septiembre de 2008 en la Expoagua de Zaragoza el Día de Honor del Pabellón Evangélico y ni tan siquiera tuvo el detalle de acercarse a dejarse ver y hacerse la foto con los hermanos.

De oro lado, entre los “teloneros” nacionales de Kaká y Guerra que aparecen en los vídeos promocionales –por cierto, de una realización artística y técnica realmente espectacular; lo cortés no quita lo valiente– no hay ningún teólogo o historiador, ningún intelectual, científico o artista español fuera del modelo fundamentalista de creyentes entregados, acríticos.

El tema de fondo no es otro que los conceptos opuestos que sobre la práctica de la evangelización mantienen por un lado el protestantismo histórico en la Vieja Europa, más “sereno” y centrado en el testimonio del compromiso personal y la incidencia de la Iglesia en lo temporal y, de otra parte, la efervescencia de megacampañas de evangelización “a la americana” con grandes telepredicadores al frente de “eventos” en clave evangelical con gran despliegue mediático que ponen el énfasis en la espiritualidad individual.

Con todo, el trasfondo de “Mi Esperanza” es impecable en su planteamiento cristocéntrico: se resalta la figura de Jesús sin mención a iglesia alguna. Lástima que el desarrollo del guión mantenga en un segundo plano los testimonios nacionales en aras de la americanidad de una “franquicia” claramente diseñada con parámetros extraños a la cultura europea.

Alea jacta est. La cadena más enconadamente opuesta a lo que significan no solo Lutero y Calvino, sino tantos y tantos héroes anónimos de la fe a lo largo de la historia de la España Protestante, será la que a partir de ahora usen para “ubicarnos” a los protestantes españoles. En Charlotte, Carolina del Norte, no entenderán que pueda haber evangélicos que se desmarquen del “pensamiento único” y que antes de decir mecánicamente “amén” pongan en práctica la sacrosanta costumbre de la reflexión crítica.

Manuel López
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9 comentarios

  1. Larry: Gracias. Sí, el “tufillo extraño” de lo ”religiosamente correcto” está ahí y no beneficia la causa del Evangelio; tampoco a los propios intereses de las misiones foráneas a las que sirve.
    Enrique: dado que no tengo el gusto de conocerle, solo puedo decirle en mi descargo que en modo alguno he podido ofenderle personalmente. Con todo, le digo aquello de que daría lo que fuese necesario por que pueda usted expresarse libremente.
    Marcelo: Da usted en el clavo: ¿Cómo evangelizar hoy? He ahí el tema para el debate. ¡El tema!
    Adrianio: ¡Cuánto ganarían en «asunto» los programas de rtv evangélicos al uso si invitaran a personas como usted a expresarse!
    Zully: El Evangelio de Jesús de Nazaret a los pobres clama al cielo ante el inopinado maridaje de sectores del fundamentalismo evangelical con la extrema derecha política. ¿Que no decaiga la denuncia!
    Jeremías: La cosa no es tan simple; es mucho más compleja. Una cosa es la trayectoria de Billy Graham, con sus luces y sombras, y otra la instrumentación comercial de la que su figura es objeto. Seguiremos informando; tiempo habrá.

  2. ¿Pero si Billy Graham en uno de Uds, por qué lo atacan? es de partida ecuménico- sus campañas son apoyadas por la ICAR-, es liberal-no cree en la necesidad imperiosa de separación bíblica de la iglesia- no cree que Cristo es el único camino para llegar al Padre-piensa que se encontrará en el cielo con ateos, budistas, etc. Si es el mismo collar para distintos usuarios. Más consistencia.

  3. Hace años 2005 o 2007 ya tuve problemas porque les decía a RKM,REMAR que en málaga su radio estaba a lado de intereconomía…y que a veces me daba igual poner rkm y sin quererlo sintonizaba intereconomía…porque sus comentarios políticos eran igual a casi 100%.Incluso mintiendo(al decir medias verdades) y manipulando.
    Normalmente intereconomía no actuaba hipócritamente puesto que el dios de ellos es el dinero, lo anormal es utilizar al DIOS bíblico para ir por el mismo camino q inter.
    De todas maneras,la gran mayoría de los que se llaman cristianos evangélicos se acercan a las igl.evangélicas porque les prometen sanidades,bendiciones económicas y desean ser bendecidos en riqueza terrenal como sus admirados pastores ejm Benny Hinn etc.
    El Cristo bíblico hace tiempo, 2000 años que ya ha sido manipulado al cristo romanizado y ahora lo han americanizado…

  4. Perdonen que al redactar algunas palabras o párrafos no quedan correctamente estructurados, o faltan o sobran letras o separaciones.Seguramente debería escribir en Word, repasar y copiar, pero esto es a veces «poco dinámico» y lamentablemente ocurre esto. Gracias.

  5. No se a quién pregunta Marcelo Vera acerca de «Como definiriamos hoy la evangelización».
    En primer lugar hoy día se evangeliza poco a nivel general.
    Los que lo hacen con un énfasis excesívo-teologica y sicológicamnte indocumentado- en que la fe en Jesús, supondrá una total y absoluta seguridad en todo y ausencia de problemas, cuando lo contrario, es lo cierto.
    El tema de las «sanidades» como condición sine-cuanon para la entrada a la fe, no se sostienen en la Biblia:Y se evangeliza así.
    Qué forma sería la mejor?. Obviamente existen dos.La Palabra de Dios bién explicada siempre dió resultado-Ahí tenemos los sermones gloriosos de Mc Cheyne, de Spurgeom,de Jc.Riley y el resusltadio que produjeron en su dia-, un testimonio maduro que abarca una fe firme a pesar de las circunstancias,amor por las almas, vida de oración,etc,y dejar que el Espiritu Santo obre.
    Cuando olvidamos esto y «presionamos sobre el oyente» no estamos creyendo en el poder de Dios y seguramente «apelamos» a romper su voluntad, con lo cual acemos del evangelio algo antropocéntrico, cuando en realidad es algo espiritual y teocéntrico, puesto que ninguno viene a Cristo,antes de ser convencido de pecado, de justicia y de juicio-obra de la Palabra y el Espíritu- si el Padre que le envió no le trajere».

  6. Después de ver con atención los tres programas,quiero hacer una crítica serena y ecuánime.
    El primer programa no fué mal, pero esperaba de los dos siguientes menos «video ráncio» de Billy Graham,y más entrevistas con contenido.Se limitaron a poner las mismas cuñas de J. L.Guerra y Kaká, cuyos testimonios estan claramente marcados-sobre todo los del último-por la teología de la prosperidad.
    Aunque mi formación es más protestante que evangélica extrema,por circunstancias que no hacen al caso, he sido miembro cuarenta años de una iglesia de Hermanos. Cada vez que a alguno se le agotaban nlas ideas para predicar seriamente, se recurría a los «testimonios». Lo detesto. Uno puede relatar a alguien las bondades de la fe en Cristo,y com uno se siente al ser hijo de Dios, pero no «venderlo», porque en muchos casos-uno es caballo viejo-ha visto desaparecer del mapa a esos «testigos» sin dejar rastro cuando las cosas no les pintan como ellos decalraron.
    Pero he llegado a la conclusión, que realmente algunos se toman en sério lo de «ser como niños». Lo malo es que intentan tomar por simples a todo un país….y eso, si que es grave.

  7. ¿Cómo definiríamos hoy la evangelización, y de qué modo podría cumplirse? ¿Queda lugar para el kerygma en la misión?

  8. Muy buena crítica Manuel. Además no es únicamente eso. Algunos testimonios dados de buena fe en el programa tienen un tufillo extraño;, por el contrario, otros han sido medianamente equilibrados. Sí, se echaban de menos teólogos que no entrasen en un batiburrillo de palabras que poco llegaban a decir.

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