A veces subestimamos la dificultad de sacudirnos ideas que han permanecido asentadas en nuestros adentros acerca de la Biblia durante muchos años. En mi anterior columna mencioné la variedad de finales de que disponemos hoy para concluir el evangelio de Marcos. Todos ellos distintos, por cierto, por si se me pasó decirlo.
Durante años muchos cristianos han aprendido a rebatir (cuando no ignorar) cualquier cosa que no se ajusta a su entendimiento tradicional de la fe. Así, muchos cristianos que se han tenido que enfrentar a la variedad textual de las Escrituras han optado, entre otros escapes, por proclamar que todos los textos son inspirados igualmente, todos infalibles, todos inerrantes, todos Palabra de Dios. Pero esta proclamación pasa por alto la variedad textual inherente en nuestras biblias. Si es cierto que toda la Biblia es Palabra de Dios, el siguiente paso es responder a la pregunta: ¿De qué Biblia hablamos? Porque si no tenemos dos manuscritos exactamente iguales, ¿quiere esto decir que todas las variantes textuales son igualmente inspiradas, infalibles e inerrantes? ¿son todas ellas Palabra de Dios? Lo dudo.
Lo cual nos lleva a una nueva pregunta, porque si no todas las variantes textuales son igualmente Palabra de Dios, alguien en algun momento ha tenido que seleccionar cuáles son y cuáles no, qué textos merecen pertenecer a nuestra versión de la Biblia y cuáles merecen ser reducidos a una nota a pie de página (y la mayoría de las veces, ni siquiera eso). Me consta que no muchos cristianos se han parado a pensar en esto. De vez en cuando se me ha acusado, al mencionar variantes textuales, de caminar por senderos peligrosos al amenazar la integridad de la Biblia. «Si no toda la Biblia es Palabra de Dios, ¿quién tiene autoridad para decidir qué textos son y qué textos no son?», se me pregunta, queriendo decir que de existir tal persona no podría ser sino alguien con muy poca humildad y temor de Dios. Pero lo irónico de este asunto es que aquellos que suelen proclamar que toda la Biblia es Palabra de Dios lo hacen con una venda en los ojos, una venda que les permite hablar tan a la ligera: porque cuando proclaman eso no hablan de todos los manuscritos ni de todas las variantes textuales que han llegado hasta nosotros, sino que descansan más bien en las decisiones que otros han tomado en su lugar, en los textos que otros han seleccionado para poner en la versión de la Biblia que tanto les gusta.
Una vez más es necesario volver a aclarar términos. Porque sin duda algunos cristianos hablan de toda la Biblia como Palabra de Dios queriendo decir que en todas las variantes textuales podemos encontrar utilidad para nuestras vidas, unas porque apuntan a Dios, y otras porque no lo hacen. Esta diversidad nos enseña a seleccionar, a encontrar el «canon dentro del canon», a encontrar nuestro propio camino cristiano, a encontrar la voz de Dios, a percibir el bosque entre tantos árboles. En este sentido, sin duda toda la Escritura es útil y capaz de enseñar e instruir. Y en este sentido la Biblia puede ser entendida perfectamente (quizá preferiblemente) como un conjunto de libros con textos que apuntan a Dios, sin querer decir que sólo esos sean útiles. Otros cristianos, sin embargo, cuando hablan de toda la Biblia como Palabra de Dios quieren decir mucho más, hablan de toda ella como infalible, de toda ella como inerrante, toda a la misma altura. Y es este entendimiento el que me hace pensar que quizá estos cristianos no han pensado muy a fondo en la naturaleza textual de la Biblia, no han pensado en la variedad de árboles que forman el bosque, no han percibido que en el bosque hay muchos senderos, unos buenos y otros malos, unos que invitan a la paz y la esperanza y otros que invitan a la marginación y la persecución. Pero el bosque es el que es, y su magnificencia no disminuye por aprender a discernir sus senderos.
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Jose, gracias por este y otros artículos.
¿Cómo puedo contactar contigo?
Daniel, de Las Cumbres.
Querido José A.ha sido la fortuna, la que ha estado de mi parte cuando el Wedmaster ha pasado delante de mi contestación y justo debajo del artículo que usted escribe seguramente otra anterior que estaba retenida esperando paso porque sin duda,había llegado antes que la mía. Y digo que estoy de suerte porque ha pasado lo que dice el refrán;otro vendrá, que a usted, bueno le hará». En este caso debo confesar que sus escritos, aparte de mejor razonados, son muchó más moderados-pero que mucho más- que la contestación que le precede.
Hay tantas inexactitudes mezcladas con alguna-escasísima- información veráz,en el escrito del Sr. Aurélio que para rebatirla punto por punto,¡y se puede rebatir!se necesitaría emular a la famosa «Enciclopedia Británica».jajaja. ¡Ya ve usted cuán importante es dar tema…………..!Gracias otra vez
…del Tanaj completo?…sus escandalosos lamentos- y hasta antemas-los escucharía usted desde Irlanda a través del éter…Los cristianos pues, no somos los únicos.
Gracias por escribir de estas cosas, y muchas bendiciones.
Querido José Antonio:
Por diversas causas el común de cristianos no ha tenido ni tendrá acceso al tipo de información que usted tiene el privilegio de conocer.
Existen muchísimos manuscritos con variantes, pero usted y yo sabemos el complicado y matemático análisis utilizado para elegir unos en lugar de otros como más fiables, y que, no se oculta al público que esta es “una ciencia abierta e inconclusa”.
Usted sabe además, que los materiales utilizados en los manuscritos eran muy perecederos, y que los soportes y en mayor medida los caracteres fueron evolucionando con el paso de los siglos… que existen escritos entre líneas-para ahorrar espacio o material-y algunos semi-borrados por el uso. Pero también sabe que a pesar del gran número de manuscritos y los avatares por los que han pasado, los que se escogen y cotejan son matemáticamente fiables en un altísimo porcentaje.
El carácter de “inspirada” lo da el conjunto, sin que aquellas variantes que no coinciden al cien por cien con sus homónimas puedan ser “marcadas como enteramente falsas”, Sin embargo, se prescinde de las dudosas, y no a la ligera…y se continua investigando.
Tal vez le mueve a usted el loable deseo de que los cristianos se ilustren más para que sepan discernir, pero ellos no se han inventado el término sino los autores de 2ª Pedro, y 2ª Timoteo…¿Se le ha ocurrido a usted explicarle este tema -sobre el que revolotea siempre la sombra de la duda- a un judío ortodoxo, acerca de la Torá ,o mejor…
…humildemente con tu Dios”. Fue el profeta que llamamos Malaquías, escribiendo en el siglo quinto A.C., quien finalmente vio a Dios como la experiencia universal que transciende todos los límites nacionales y tribales.
Uno sólo tiene que mirar a la historia cristiana para observar por qué estas concepciones erróneas son peligrosas. Ellas han alimentado las guerras y persecuciones religiosas. Han alimentado el racismo, el machismo, el antisemitismo y la homofobia. Han ido contra la ciencia y la explosión del conocimiento.
El significado último de la Biblia escapa a los límites de lo humano y nos llama a reconocer cada vida santa, amada, y a ser plena en todo su potencial. La Biblia es, por tanto, no sobre religión en absoluto, sino para que seamos completamente y profundamente humanos. Nos invita a vivir plenamente, amar con derroche y a tener el coraje para ser completos.
Esto es por lo que atesoro este libro y por lo que lucho para reivindicar que es un mensaje esencial para nuestro creciente mundo no religioso.
El artículo en inglés: http://religion.blogs.cnn.com/2011/12/29/my-take-the-3-biggest-biblical-misconceptions/
…con su madrasta, por nombrar algunos casos.
La Biblia exhorta a los esclavos a ser obedientes a sus señores y a las mujeres a ser obedientes a sus maridos. Con el paso de los siglos, los textos como estos, tomados de la Biblia e interpretados literalmente, han sido usados como armas poderosas y malvadas para justificar prejuicios y justificar las acciones más crueles e inhumanas.
La tercera concepción errónea es que la verdad bíblica es estática e invariable. Al contrario, la Biblia nos presenta una historia que evoluciona, y en tales patrones evolutivos se revela finalmente el valor permanente de ésta.
Fue un largo camino para los seres humanos y sus valores viajar desde la deidad tribal encontrada en el libro de Éxodo, que ordena la muerte de todos los primogénitos masculinos en cada casa de Egipto en la noche de la pascua, hasta que alcanzamos un entendimiento del Dios que nos dice que amemos a nuestros enemigos.
Los momentos de transición de este viaje pueden ser estudiados fácilmente. Fue el profeta Oseas, escribiendo en el octavo siglo A.C, quien cambió el nombre de Dios a amor. Fue el profeta Amos quien cambió el nombre de Dios a justicia. Fue el profeta que llamamos Jonás quien nos enseñó que el amor de Dios no está determinado por los límites de nuestra habilidad para amar.
Fue el profeta Miqueas quien entendió que los bellos y generosos rituales religiosos no eran las cosas que requiere la adoración, sino “hacer justicia, amar la misericordia y caminar…
…más significativo contra la afirmación de una historicidad precisa de la Biblia la tenemos cuando leemos la narración más temprana de la crucifixión que encontramos en el evangelio de Marcos y descubrimos que no está basado en testigos oculares en absoluto.
En lugar de esto, es una situación interpretativa diseñada para ajustar la historia de la muerte de Jesús a los anhelos mesiánicos de las Escrituras Hebreas, incluyendo el Salmo 22 e Isaías 53.
La Biblia interpreta la vida desde su perspectiva particular; no detalla de una forma objetiva el viaje de la humanidad a través de la historia.
La Segunda concepción errónea viene de la distorsionada afirmación de que la Biblia es en sentido literal “la palabra de Dios”. Solamente alguien que nunca ha leído la Biblia podría hacer tal afirmación. La Biblia muestra a Dios odiando a los egipcios, parando el sol en el cielo para permitir a Josué matar a más amorreos y ordena al rey Saúl que cometa un genocidio contra los amalequitas.
¿Pueden estos actos inmorales ser llamados “palabra de Dios”? ¡El libro de los salmos promete felicidad a los judíos derrotados y exiliados solamente cuando ellos golpeen las cabezas de los niños babilónicos contra las rocas! ¿Qué clase de Dios sería ese?
La Biblia, cuando leída literalmente, llama a la ejecución de niños que son desobedientes con sus padres, a los que adoran falsos dioses, a los que cometen adulterio, a las personas homosexuales y a cualquier hombre que tenga sexo con su…
continúa: cualquier cosa que nosotros sabemos de Moisés en la Biblia tuvo que ser transmitida oralmente a través de unas 15 generaciones antes de ser escrita. ¿No es cierto que la historia de figuras heroicas se crecen, tienden a magnificarse y llegan a rodearse de mitología interpretativa según el paso de los años?
Jesús de Nazaret, de acuerdo con nuestras mejores investigaciones, vivió entre los años 4A.C. y 30 D.C. Aun así los evangelios fueron escritos entre los años 70 y 100 D.C., o de 40 a 70 años tras su crucifixión, y fueron escritos en griego, un idioma que ni Jesús ni sus discípulos hablaban o eran capaces de escribir.
¿Son los evangelios por tanto capaces de ser guías eficaces para la historia? Si nos alineamos con los evangelios en la secuencia de tiempo en que fueron escritos – esto es, primero el de Marcos, seguido por el de Mateo, luego por Lucas y terminando con Juan – podemos ver exactamente cómo la historia se amplió entre los años 70 y 100.
Por ejemplo, los milagros no se vinculan a la memoria de la historia de Jesús hasta la octava década. El milagroso nacimiento de Jesús es una adición de la novena década; la historia de la ascensión de Jesús a los cielos es una narración de la décima década.
En el primer evangelio, Marcos, el Cristo resucitado no aparece a ninguno, pero cuando llegamos al último evangelio, Juan, Tomás es invitado a sentir las marcas de los clavos en las manos de Cristo y sus pies, así como la herida de su costado.
Quizás el momento…
Muchas gracias por el artículo. Muy aclaratorio. Hace unos días leía esta reflexión sobre las concepciones erróneas de la biblia,de John Shelby Spong, en el blog de la CNN, muy interesante también:
Las tres concepciones erróneas más grandes sobre la Biblia.
Nota del Editor: John Shelby Spong fue obispo episcopal de Newark, New Jersey, y es autor de “Re-Claiming the Bible for a Non-Religious World” (Recuperando la Biblia para un Mundo No Religioso).
Por John Shelby Spong, especial para la CNN.
Para mí, tres son las concepciones erróneas destacadas que sirven para hacer que la Biblia sea difícil de comprender.
La primera, la gente asume que la Biblia refleja la historia de una manera precisa. Esto no es así en absoluto, y cada especialista bíblico así lo reconoce.
Los hechos son que Abraham, reconocido como el padre fundador del pueblo judío, cuyas historias dan forma a las primeras historias de la Biblia, murió 900 años antes de que la primera historia sobre Abraham fuera escrita en el Antiguo Testamento.
¿Puede una narración tribal que se ha ido pasando durante 45 generaciones ser reconocida como histórica, al menos como la historia es entendida hoy?
Moisés, el genio religioso que puso su sello en la religión del Antiguo Testamento de forma más poderosa que cualquier otra figura, murió unos 300 años antes de que la primera historia de Moisés entrase en la forma escrita de lo que llamamos Santa Escritura.
Esto quiere decir que cualquier cosa que nosotros sabemos…