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Posted on 13/02/2012 by Ignacio Simal Camps  in  Biblia

¡Estoy en crisis de fe! ¿En crisis de fe?

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Volvieron a llamar al que había sido ciego y le dijeron: –Reconoce la verdad delante de Dios: nosotros sabemos que ese hombre (Jesús) es pecador. Él les contestó: –Yo no sé si es pecador o no. Lo único que sé es que yo era ciego y ahora veo” (Jn. 9:24,25 –Versión Popular-)

Desde hace años me voy encontrando y conversando con personas que me comentan que están atravesando por una crisis de fe. Sienten como si todo su mundo de seguridades religiosas se les hubiera venido abajo. Sus pies ya no tienen un piso firme por el que caminar.

Ignacio SimalCuando hablo con ellos, o con ellas, atisbo algo de suma importancia: la crisis que muchos de ellos están experimentando no es necesariamente de fe, sino es una crisis que guarda relación con la teología en la que han sido formados. La cosmovisión teológica que por años les ha sostenido ha naufragado. Ahí se encuentra el meollo de la cuestión.

El problema que algunos tienen, o hemos tenido, nada tiene que ver con la seducción que nos produce –o produjo- la praxis y la persona de Jesús. Más bien tiene que ver con lo que alguien denominó “la idolatría de la escritura”, la idolatría de la letra teológica, tallada en piedra, en la que hemos crecido. Hemos confundido a Jesús de Nazaret con la letra, convirtiendo a ésta en un ídolo al que adoramos y servimos. Dicho en pocas palabras, posiblemente es el edificio teológico en el que hemos habitado por años el que se ha venido abajo, no el mensaje liberador de Jesús.

Curiosa la relación que Jesús sostuvo con las personas que la ortodoxia teológica contemporánea calificaba de “pecadores”. En sus conversaciones con “pecadores” no se intuye ningún test teológico que éstos tuvieran que superar antes de acceder a su compañía, a comer en su mesa y a experimentar en sus personas la liberación existencial y social (salvación/sanación) que les traía el Galileo. No. Antes bien, les exhortaba a iniciar un viaje existencial sobre los raíles de la justicia y la misericordia que les conduciría a un mundo nuevo (lo que él llamaba “reino de Dios”). Eso es lo verdaderamente importante, no lo otro.

Ser cristiano nos consiste en entrar –para quedarse- en un determinado edificio teológico, por muy bien construido que esté, o por muy sólido que sea. Ser cristiano significa decir sí a Jesús y al estilo de vida que él nos propuso mediante su práctica cotidiana. A partir de ese “sí”, y en el proceso de caminar siguiendo la justicia y la misericordia, vendrá el encuentro con lo transcendente, con lo que no entendemos, con lo que sólo intuimos… el encuentro con el Dios, padre de Jesús.

De ahí que, en mi opinión falible, te sugiera, si es que estás pasando por lo que experimentas como un crisis de fe, que separes tu fe en Jesús del armazón teológico en el que, posiblemente, lo has secuestrado. Deja que se hunda definitivamente el edificio, y trata de seguir a Jesús, sólo a Jesús. Llegarás a la convicción que no estás atravesando por ninguna crisis de fe, sino que estás atravesando por una crisis del filtro que has venido utilizando por años para leer e interpretar la persona y el mensaje del profeta de Galilea.

Diré más, si me autorizas me gustaría acompañarte en el proceso de demolición de la teología que te ha encaminado a tu experiencia de crisis para encontrarte cara a cara con Jesús de Nazaret. Te aseguro que hay vida más allá de los dogmas y de la teología sistemática, no importa el apellido que ésta tenga.

Ignacio Simal, 9 de febrero de 2012 (publicado en el espacio web de la Iglesia Evangélica Betel –Entrar en web Betel-)

Ignacio Simal Camps

6 comentarios

  1. Aun estando de acuerdo, en parte, con el contenido del escrito no puedo dejar de pensar que existen otros motivos por los cuales los cristianos podemos sufrir crisis de fe. Esas crisis pueden estar relacionadas sin lugar a duda por algunos planteamientos teológios pero tambien por las actuaciones de algunos miembros de la comunidad cristiana. Estamos ante una crisis de identidad histórica del cristianismo, para mi no se trata tanto de una crisis de los contenidos de fe sino de los hombres y las instituciones cristianas que se olvidan del sentido práctico del mensaje de Jesús: El Reino de Dios.

  2. Interesante y aunque se que no es la intencion del autor, no puede negarse que si hay crisis de fe independientemente de las estructuras teologicas o eclesiales. Hombres de Dios en toda la biblia las sufrieron y aun, quienes anduvieron con Jesus. En lo personal, las he vivido y luego de superarlas, estoy en mi iglesia t denominacion. Se valen las crisis de fe.(perdon por las tildes que no domino el teclado)gracias

  3. Ignacio,acepto al cien por cien la idea central de lo que expones,ya que es parte de mi experiencia como creyente.Cuando todo el edificio sobre el que creemos que se sustenta nuestra fe parece derrumbarse,nos damos cuenta que sólo caen los ladrillos,la argamasa el yeso y los ornamentos que conforman la fachada,mientras la columna que sostiene la fe,permanece de pie sosteniendo el armazón, para que el edificio pueda ser recostruido.Sin embargo me asaltan varias dudas.¿Podemos reconstruír a nuestro gusto aquello que se derrumbó?¿en realidad, nos liberamos, ó simplemente cambiamos unos dogmas por otros, permitiendo que los últimos tomen el lugar de los primeros y atrapándonos de nuevo?Y una inseguridad mayor que me preocupa;¿Será siempre mejor lo reconstruido que lo que se derrumbó?….!Este es la clave del dilema…aún por descifrar,al menos para mi.¡Un abrazo!

  4. Reconozco que hay ortodoxia muerta, el cristianismo aun estableciendo la religion de verdad, puede y en muchas partes es una religion muerta. Pero porque culpar la revelacion biblica por la falta de genuidad de los que profesan ser cristianos? Todos hacemos teologia, no hay nadie que no sea teologo en su propio concepto del dios que ha creado. la cuestion es que informa tu Teologia y por ende tu cosmovision? Si basarte en la Escritura es cometer idolatra entonces Jesus es el primero. Su base de partida siempre era la escritura. contra Satanas «Escrito esta», contra los dirigentes religiosos «Antes se habia dicho, mas ahora» contra cualquier cuestion de relacion matrimonial(el divorcio) financiera ( a cesar lo de cesar. Jesus era un idolatra de la Escritura hasta el punto que Mateo nos dice que hizo todo para «la escritura se cumpliese». El dogma no es el problema si viene de una base escritural, ni la practica, ni la observacion,siempre y cuando revela la voluntad y el caracter de Dios, Sed Santo como Vuestro Padre es Santo. Temo que el problema nunca ha sido ni el dogma, ni la teologia sistematica, ni la idolatria escritural cuyo Jesus es el primero en ser y agregarle a todos los profetas y tambien los apostoles y los padres de la Iglesia. El problema siempre ha sido el pecado, desde adan hasta hoy. Por nuestra propia naturaleza caida, el Dios de la Biblia, leido correctamente, va ir contra cada fibra de nuestro ser. como? Ok
    El Dios de la Biblia por un simple…

  5. Todos los cristianos tienen un edificio teológico, sean conscientes o no. Eso sí, cuando se recibe una herencia doctrinal determinada que se asume acríticamente, entonces nuestro edificio sólo tiene una entrada por la que entra «la verdad» y altos muros ciegos para protegernos del exterior.
    Por eso Jesús no enseñó teología sistemática.. sólo parábolas, sentencias sencillas, desafíos radicales… palabras de vida… palabras que se hacen vida, palabras que describen y estimulan a la vida del Reino, palabras que preñan a nuestra mente de locas ideas de ríos en desiertos. Palabras que son vida Jesús nos mostró -Él, que es la Palabra- y no vidas que son palabras.

    Por eso estoy con Ignacio: abramos grandes ventanas en nuestros pequeños e irrespirables edificios teológicos, dejemos que la verdad recibida se nutra de los rayos del sol exterior, y descubramos entonces que Dios no se halla sólo en el interior de nuestra fortaleza doctrinal, sino que sopla por donde quiere… abramos amplios ventanales para recibir Su aire fresco.

  6. Por experiencia propia puedo decir que lo dicho aquí resulta ser cierto: cuando creí tener crisis de fe no fue más que el derrumbe de toda la teología que me introyectaron desde niño. Pero cuando esto sucede es cuando el mensaje y la persona de Jesús surgen con más fuerza.

    Es un proceso algo angustiante y hasta doloroso, más aun cuando no hay un acompañamiento adecuado de parte del «pastor», quien muchas veces trata de reconstruir aquello que se desploma. Soy creyente desde la iglesia católica y debo decir que aquí éste proceso suele ser más terrible, ya que entrar en conflicto con los dogmas, por ejemplo, es entrar en conflicto con el mismo mensaje de Jesús, pues el Evangelio se suele leer con el filtro del dogma.

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