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Posted on 09/09/2025 by Juan G. Biedma  in  portada, Teología

Del rechazo a la reconciliación: el giro eclesial ante la modernidad Parte V | Juan G. Biedma

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Del rechazo a la reconciliación: el giro eclesial ante la modernidad
Parte V: Sectarismos y libertad religiosa. Documentos, casos y desafío

 

Introducción

Tras haber analizado la evolución histórica y teológica de la respuesta eclesial ante la disidencia religiosa, est a parte se adentra en los textos doctrinales y jurídicos más relevantes sobre el fenómeno del sectarismo moderno y la libertad religiosa, así como en algunos casos paradigmáticos que ilustran la complejidad del mapa religioso contemporáneo. El objetivo es ofrecer un marco interpretativo que no se limite a la condena doctrinal, sino que promueva una lectura crítica y discerniente, basada en el respeto a la dignidad humana y en el derecho fundamental a la libertad de conciencia. La perspectiva ecuménica y pastoral sigue guiando este recorrido, que se cierra con una llamada a conjugar discernimiento, denuncia y diálogo como pilares de una praxis eclesial fiel al Evangelio y atenta a los signos de los tiempos.

Documentos y casos paradigmáticos sobre el sectarismo moderno y la libertad religiosa

 

  1. Documentos sobre sectarismo y libertad religiosa

 

1.1. Magisterio católico

El documento más relevante del pensamiento reciente de la Iglesia católica sobre esta cuestión es el de la Comisión Teológica Internacional, titulado La libertad religiosa para el bien de todos. Enfoque teológico de los desafíos contemporáneos (2019). En él se afirma que «la libertad religiosa no debe ser confundida con indiferentismo religioso, sino reconocida como un derecho que protege la conciencia frente a toda coerción externa»[1].

Este principio implica que incluso las formas religiosas heterodoxas o alternativas deben ser analizadas desde una ética del respeto y del diálogo, sin caer en condenas globales ni en simplificaciones reductoras. A ello se suman documentos como el Directorio para la catequesis (2020), que en su n. 258 alerta sobre la atracción que pueden ejercer movimientos pseudorreligiosos en contextos de crisis y vacíos espirituales[2].

 

1.2. Consejo Mundial de Iglesias (CMI)

El CMI ha abordado el fenómeno de los nuevos movimientos religiosos con una actitud de estudio más que de condena. En su informe Faith and New Religious Movements (1986) y en los trabajos de la Comisión de Fe y Constitución, se invita a una aproximación pastoral y cultural: «La respuesta al surgimiento de estos grupos debe evitar el juicio prematuro y buscar formas de comprensión desde la experiencia humana, sin dejar de afirmar la fe cristiana»[3].

Además, en sus asambleas recientes (Busan 2013, Karlsruhe 2022) ha reiterado que el respeto a la libertad religiosa es parte esencial del testimonio ecuménico[4].

 

1.3. Organismos internacionales

Desde 1981, la Declaración sobre la eliminación de todas las formas de intolerancia y de discriminación por motivos de religión o convicciones (ONU) defiende la libertad religiosa como derecho inalienable[5]. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos ha elaborado informes donde denuncia restricciones injustificadas hacia grupos religiosos no mayoritarios[6]. Estos marcos jurídicos internacionales son esenciales para evitar que el lenguaje de «secta» se convierta en instrumento de persecución o estigmatización.

 

  1. Casos paradigmáticos de sectas de origen cristiano catalogadas como «nuevas formaciones religiosas extremas»

Aunque todas las formaciones incluidas en este apartado se derivan, en mayor o menor medida, del cristianismo o utilizan su simbología y lenguaje doctrinal, su evolución histórica, sus fuentes de autoridad y sus reinterpretaciones del mensaje de Jesús las alejan sustancial y significativamente del tronco común del cristianismo trinitario tradicional. Por ello, y a pesar de mantener una matriz cristiana parcial o residual, este estudio opta por no clasificarlas como sectas cristianas en sentido estricto, sino como nuevas religiones de inspiración cristiana, con características propias, teologías alternativas y estructuras organizativas distintas. En muchos casos, estas religiones han sido objeto tanto de controversia social como de reivindicación jurídica en defensa de su libertad religiosa. Su número no se limita a los casos aquí presentados, que buscan ser solo un simple muestreo.

 

2.1. Testigos Cristianos de Jehová —jehovistas—

Rechazados en muchos contextos por su doctrina exclusivista y sus prácticas (objeción de conciencia, rechazo a transfusiones), los Testigos —considerados en este estudio no como secta de impronta cristiana, aun manteniendo a su interior la matriz cristiana, sino como nueva religión— han sido objeto de persecuciones, como en Rusia, donde fueron proscritos en 2017[7]. El Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha reconocido su derecho a la libertad religiosa en repetidas ocasiones[8].

 

2.2. Iglesia de la Unificación (Sun Myung Moon)

Fundada en Corea del Sur en 1954, esta formación propone una nueva interpretación del cristianismo basada en las revelaciones de su fundador. Ha sido acusada de lavado de cerebro, abuso económico y corrupción. Sin embargo, también ha promovido iniciativas interreligiosas y de paz global. En 2022 volvió al foco internacional tras el asesinato del exprimer ministro japonés Shinzo Abe, por el vínculo del autor con una víctima de la Unificación[9].

 

2.3. Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días —mormones—

Fundada por Joseph Smith en EE. UU. en el siglo XIX, esta iglesia se autocomprende como la restauración del cristianismo primitivo. Ha sido reconocida legalmente
como religión en la mayoría de los países, aunque sigue suscitando controversia por sus textos sagrados propios (Libro de Mormón, Doctrinas y Convenios y La Perla de Gran Precio), su estructura jerárquica y su teología no trinitaria. Aunque ampliamente integrada en la vida pública estadounidense, ha enfrentado críticas por prácticas exclusivistas y proselitistas. Organismos internacionales y defensores de la libertad religiosa han reclamado el respeto a sus derechos como comunidad religiosa minoritaria legítima[10].

2.4. Iglesia de la Ciencia Cristiana —científicos cristianos—
Fundada por Mary Baker Eddy en EE. UU. en 1879, esta formación promueve una interpretación espiritual de la Biblia centrada en la sanación mediante la oración y el pensamiento correcto (vinculado con el denominado pensamiento positivo), sin recurso a la medicina convencional. Su texto doctrinal clave es Ciencia y Salud con la Llave de las Escrituras (1875), que acompaña a la lectura de la Biblia. La Iglesia ha sido criticada por su rechazo de tratamientos médicos, especialmente en menores, aunque defiende el derecho a la libre elección espiritual. Reconocida como religión en múltiples países, mantiene una presencia institucional moderada en el panorama religioso occidental.

  1. Conclusión: discernir, denunciar y dialogar

Estos casos ilustran que el fenómeno religioso contemporáneo no puede abordarse desde el prejuicio ni la uniformidad, por lo que, según mi criterio, la Iglesia debe desarrollar una triple actitud:

  • Discernimiento teológico y pastoral para evaluar riesgos sin reducir a etiquetas.
  • Denuncia profética allí donde se violen los derechos humanos, incluso bajo ropaje religioso.
  • Diálogo con toda forma sincera de búsqueda espiritual, sin miedo, pero con criterio firme.

La libertad religiosa es el terreno donde se juega no solo la justicia, sino la credibilidad del cristianismo como propuesta de sentido liberador.

 

Ecumenismo frente al sectarismo: caminos de unidad en la diversidad

El movimiento ecuménico, tal como se ha desarrollado desde comienzos del siglo XX hasta nuestros días, ha representado una de las respuestas más significativas del cristianismo histórico frente a la fragmentación confesional y, en un sentido más profundo, frente al peligro permanente del sectarismo. Frente a la lógica excluyente que divide el Cuerpo de Cristo en círculos cerrados de pertenencia, el ecumenismo se presenta como un camino de reconciliación, apertura y reconocimiento mutuo en el seno de la diversidad cristiana. En este artículo se exploran las claves eclesiológicas, teológicas y pastorales del ecumenismo como antídoto frente a la lógica sectaria, ofreciendo una lectura esperanzada y profética de la unidad posible en medio de las diferencias.

a) El sectarismo como tentación constante en la historia cristiana

El sectarismo, más allá de su expresión en movimientos marginales o nuevos movimientos religiosos, es una tentación permanente incluso dentro de iglesias institucionalmente reconocidas. Su lógica no es tanto doctrinal como existencial: consiste en absolutizar una identidad particular, establecer una dicotomía entre «nosotros» y «ellos», y considerar la verdad como patrimonio exclusivo de un grupo cerrado. Karl Barth definía el sectarismo como «la autosatisfacción de la comunidad consigo misma, que ya no espera nada del otro porque se cree en posesión total de la verdad»[11].

En este sentido, la lucha contra el sectarismo no es solo una cuestión apologética contra grupos disidentes, sino una conversión eclesial continua hacia una lógica de comunión y de apertura. El espíritu sectario puede anidar también en liturgias solemnes, en confesiones tradicionales o en movimientos de renovación espiritual cuando se pierde la conciencia de la catolicidad —en sentido pleno— como apertura al otro, don del Espíritu y horizonte universal del Evangelio.

b) El nacimiento del ecumenismo moderno como impulso del Espíritu

El movimiento ecuménico no nació como una moda o estrategia diplomática, sino como una experiencia espiritual de conversión en el seno del protestantismo misionero, concretamente en la Conferencia de Edimburgo (1910), donde se constató que la división de los cristianos era un escándalo ante el mundo y un obstáculo para la misión. Desde entonces, el impulso ecuménico se ha desarrollado a través de múltiples formas: la oración común, el diálogo teológico, la colaboración pastoral y el testimonio conjunto en contextos de sufrimiento.

La fundación del Consejo Mundial de Iglesias (CMI) en 1948 constituyó un paso decisivo en esta dirección. En su afirmación fundacional se expresa que “la unidad no es uniformidad, sino comunión reconciliada de las iglesias en su diversidad legítima”. A lo largo de las décadas, el CMI ha promovido espacios de encuentro donde las iglesias ortodoxas, protestantes, anglicanas y orientales han podido confrontar sus tradiciones en clave de hospitalidad mutua. El Documento de Lima (Bautismo, Eucaristía y Ministerio, 1982) representa uno de los frutos más logrados de esta trayectoria[12].

c) Aportes católicos: del aislamiento a la colaboración

La Iglesia católica, que durante siglos se mantuvo al margen del ecumenismo por considerar que la unidad solo podía expresarse en el retorno a la comunión plena con Roma, cambió radicalmente su enfoque con el Concilio Vaticano II. En Unitatis Redintegratio, se reconoce que “en muchas partes del mundo se da una colaboración creciente entre cristianos en el servicio al hombre y en la promoción del Reino de Dios” (UR 12). Este documento subraya que la división no es solo consecuencia del pecado
histórico, sino también oportunidad para la purificación y el redescubrimiento de dones que el Espíritu ha distribuido fuera de los límites visibles de la Iglesia católica.

El diálogo bilateral con las iglesias ortodoxas, la Comunión anglicana, la Federación Luterana Mundial y la Alianza Reformada Mundial ha dado frutos concretos: acuerdos sobre la justificación, el bautismo, la comprensión del ministerio, la autoridad en la Iglesia. Estos logros no suprimen las diferencias, pero permiten un avance real hacia una comunión estructurada sobre la base del reconocimiento recíproco.

d) Un ecumenismo profético frente a toda forma de exclusión

El ecumenismo no se limita al ámbito doctrinal. Su dimensión profética se manifiesta en la lucha común por la justicia, la paz y la integridad de la creación. Las iglesias que cooperan en defensa de los derechos humanos, de los migrantes, de la dignidad de la mujer o del medio ambiente, testimonian al mundo que la unidad cristiana no es un fin en sí mismo, sino signo del Reino de Dios en medio de los pueblos.

Esta forma de ecumenismo —llamado «de base» o «de pueblo de Dios» — tiene un potencial transformador, precisamente porque se enfrenta a la lógica del sectarismo estructural: la exclusión, el juicio sobre el otro, el monopolio de la gracia, la idolatría institucional. Como ha dicho el teólogo reformado Thomas Best, «la unidad que no se convierte en hospitalidad activa, en intercesión mutua y en solidaridad con los que sufren, no es verdadera unidad cristiana»[13].

e) Caminos abiertos y desafíos pendientes

A pesar de los avances, el ecumenismo aún encuentra resistencias: recelos doctrinales, miedos a la pérdida de identidad, intereses institucionales y desconfianza mutua. Pero el camino está abierto. La experiencia compartida del martirio ecuménico —como el caso de los 21 coptos decapitados por su fe en 2015— o la oración común entre líderes cristianos en conflictos armados, son signos escatológicos de una unidad que trasciende los límites humanos.

El papa Francisco ha insistido en que «la unidad no se hará de la noche a la mañana, pero ya está en camino si caminamos juntos, rezamos juntos y servimos juntos»[14]. En este sentido, el ecumenismo no es la antítesis de la ortodoxia, sino su expresión más profunda. Frente al sectarismo, que divide, excluye y se repliega sobre sí mismo, el ecumenismo muestra la belleza de la Iglesia como cuerpo plural, herido, pero abierto al soplo del Espíritu que hace nuevas todas las cosas (cf. Ap 21:5).

Conclusión general: entre la disidencia y la comunión. Hacia una Iglesia lúcida, misericordiosa y ecuménica

El recorrido realizado a lo largo de este estudio ha mostrado que la historia del cristianismo es inseparable de la tensión entre unidad y disidencia, entre fidelidad doctrinal y apertura al otro, entre denuncia profética y comunión fraterna. La herejía, el cisma y el sectarismo no deben ser analizados únicamente como errores
doctrinales o amenazas externas, sino como realidades históricas y existenciales que revelan también las limitaciones, los excesos y las omisiones de la propia Iglesia en su tarea de custodiar y transmitir el Evangelio.

Desde Jesús de Nazaret —él mismo disidente frente al sistema religioso de su tiempo— hasta los nuevos movimientos religiosos del siglo XXI, la cuestión de la alteridad ha sido central en la vida eclesial. La respuesta a esta alteridad ha oscilado entre la represión y el discernimiento, entre la condena y la acogida. Por eso, la Iglesia contemporánea está llamada a mirar su pasado con lucidez, asumir su responsabilidad con humildad y responder a los desafíos actuales con misericordia y espíritu de comunión.

El concilio Vaticano II, el movimiento ecuménico y el testimonio de innumerables creyentes de todas las confesiones han abierto un horizonte nuevo: la posibilidad de vivir la verdad no como arma, sino como camino compartido; de comprender la unidad no como uniformidad, sino como reconciliación en la diversidad; de reconocer la libertad religiosa no como concesión, sino como derecho inscrito en la dignidad humana.

Una Iglesia lúcida es aquella que reconoce sus propias sombras sin perder la esperanza. Una Iglesia misericordiosa es la que acoge al disidente no como amenaza, sino como interpelación. Una Iglesia ecuménica es la que se atreve a caminar junto a otros cristianos, conscientes de que el Espíritu de Cristo no conoce fronteras confesionales cuando encuentra corazones abiertos a la verdad, la justicia y el amor.

El presente trabajo ha querido contribuir a este triple horizonte: ofrecer claves históricas para comprender el conflicto, fundamentos teológicos para superarlo y orientaciones pastorales para transitarlo. No se trata de relativizar la verdad, sino de anunciarla sin arrogancia. No se trata de canonizar el error, sino de aprender de él. No se trata de negar la importancia de la doctrina, sino de vivirla como servicio, nunca como arma.

La disidencia, cuando nace de la conciencia y no del odio, puede ser una forma de fidelidad. El ecumenismo, cuando se asienta en el Evangelio, no relativiza la fe, sino que la profundiza. Y la Iglesia, cuando se deja purificar por el Espíritu, puede llegar a ser —como deseaba Juan XXIII— «la casa de todos, especialmente de los pobres y los heridos».

 

Selección bibliográfica

  1. Libros y Estudios académicos1. De inspiración católica (preferencia autores en español)
  • Congar, Yves, Verdadera y falsa reforma en la Iglesia, Sígueme, Salamanca: 2002.
  • De Lubac, Henri, Meditación sobre la Iglesia, Ediciones Sígueme, Salamanca: 2007.
  • Kasper, Walter, Caminos hacia la unidad de los cristianos. Escritos de ecumenismo I, Sal Terrae, Santander: 2014.
  • Madrigal, Santiago, Iglesia, ecumenismo y política: Nuevos ensayos de eclesiología. Biblioteca de Autores Cristianos, Madrid: 2005. La obra es especialmente relevante para estudiosos y teólogos interesados en comprender la dinámica entre la identidad eclesial, el diálogo interconfesional y el compromiso sociopolítico de la Iglesia en el siglo XXI.
  • Ruiz de la Peña, Juan Luis, Crisis y apología de la fe: Evangelio y nuevo milenio, Sal Terrae, Santander: 1995.
  • González Faus, José Ignacio, Otro mundo es posible… desde Jesús, Sal Terrae, Santander: 2010.
  • Teixeira, Faustino, Mística y diálogo interreligioso, Sal Terrae, Santander: 2010.
  1. De inspiración protestante y ecuménica
  • Escobar, Samuel, El nuevo rostro del protestantismo latinoamericano. Buenos Aires: Ediciones Kairós, 2002.
  • Castellio, Sebastián, Contra el libelo de Calvino. Traducción y notas de Joaquín Fernández Cacho; revisión y notas de Ana Gómez Rabal. Villanueva de Sijena: Instituto de Estudios Sijenenses «Miguel Servet», 2009.
  • Best, Thomas F., y Günther Gassmann (eds.), Hacia una koinonía más plena: Informe oficial de la Quinta Conferencia Mundial de Fe y Constitución, Santiago de Compostela, agosto de 1993, Publicaciones del Consejo Mundial de Iglesias, Ginebra: 1994.
  • Martin, Walter, El reino de las sectas, Editorial Unilit, Miami: 2003. Ofrece un análisis detallado de diversos movimientos religiosos no ortodoxos —como los Testigos de Jehová, los mormones, la Ciencia Cristiana o la Cienciología—, examinando su origen, doctrina y prácticas a la luz de la enseñanza bíblica tradicional. La obra incluye también estrategias para el diálogo y la evangelización, y se ha consolidado como una referencia clave en el ámbito de la apologética cristiana.
  • Rosell, Miguel, La Secta Iglesia Local de Witness Lee, Centro Rey, Madrid: 2008. En este libro, Rosell ofrece un análisis crítico de las enseñanzas y prácticas del movimiento conocido como las «Iglesias Locales», fundado por Witness Lee. El autor examina la historia, doctrina y estructura de este grupo, señalando aspectos que, desde su perspectiva, se desvían de la ortodoxia cristiana y presentan características sectarias.
  • Santomauro, Pablo, Sectas destructivas hoy, Ediciones Berea, Buenos Aires: 2017. La obra ofrece un análisis detallado de diversos movimientos religiosos contemporáneos que, desde su perspectiva, presentan características sectarias y destructivas. El autor examina aspectos doctrinales, estructurales y conductuales de estos grupos, proporcionando herramientas para su identificación y abordaje desde una perspectiva cristiana.

       2. Documentos Eclesiales

  1. Documentos del Magisterio Católico
  • Concilio Vaticano II, Dignitatis Humanae, Unitatis Redintegratio, Lumen Gentium, Nostra Aetate. En Documentos del Concilio Vaticano II, BAC, Madrid :2005.
  • Papa Francisco, Evangelii Gaudium, Fratelli Tutti, Paulinas, Madrid :2014 y 2020.
  • Consejo Pontificio para la Cultura y el Diálogo Interreligioso, Sectas o nuevos movimientos religiosos: un desafío pastoral, Ciudad del Vaticano: 1986.
  • Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica, BAC, Madrid :2005.
  1. Documentos protestantes, evangélicos y ecuménicos
  • Consejo Mundial de Iglesias, Baptism, Eucharist and Ministry (Documento de Lima), Faith and Order Paper, no. 111, Ginebra: 1982.
  • Fraternidad Teológica Latinoamericana, Evangelismo Hoy: Una llamada a la integralidad, FTL, Lima: 2005.
  • World Evangelical Alliance, Religious Freedom in a Pluralistic World, WEA Publications, Bonn: 2017.
  • Federación Luterana Mundial y Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, Declaración conjunta sobre la Doctrina de la Justificación, Augsburg–Roma: 1999.

III. Manuales y Diccionarios

Autores católicos

  • Bosch Navarro, Juan,Para comprender las sectas. Herder, Barcelona 2003. Manual conciso y actualizado que ofrece claves interpretativas sobre el fenómeno sectario desde una perspectiva teológica, pastoral y cultural. Destaca por su enfoque comprensivo y su utilidad en la formación pastoral.
  • Bosch Navarro, Juan (dir.), Diccionario de las sectas, Herder, Barcelona 2002. Diccionario de orientación académica y plural que recoge la terminología, historia, doctrinas y clasificaciones de los principales grupos religiosos considerados «sectas» desde diversas perspectivas, incluyendo colaboraciones de especialistas del ámbito teológico, sociológico y jurídico.
  • García Hernando, Julián,Pluralismo Religioso en España, vol. II, Sectas y Nuevos Movimientos en España, Atenas/Centro Ecuménico Misioneras de la Unidad, Madrid 1983. Volumen colectivo de valor documental, dirigido por uno de los pioneros del estudio sistemático del pluralismo religioso en España, en el que el autor de este trabajo publicó dos artículos. Ofrece un enfoque multidisciplinar y exhaustivo sobre las sectas y nuevos movimientos religiosos presentes en el contexto hispano contemporáneo.
  • Guerra Gómez, Manuel,Diccionario enciclopédico de las sectas, Biblioteca de Autores Cristianos (BAC), Madrid 2005. Obra de referencia fundamental en
    lengua española. Abarca más de 2.500 entradas con rigor enciclopédico, ofreciendo datos doctrinales, históricos, organizativos y apologéticos sobre sectas, cultos, movimientos religiosos y disidencias contemporáneas.
  • Guerra Gómez, Manuel,Los nuevos movimientos religiosos (Las sectas): rasgos comunes y diferenciales, EUNSA, Pamplona 1993. Estudio introductorio que analiza las características generales y específicas de los nuevos movimientos religiosos, con atención a sus doctrinas, métodos y peligros pastorales.
  • Pikaza Ibarrondo, Xabier (ed.),Diccionario de pensadores cristianos, Editorial Verbo Divino, Estella 2003. Incluye entradas sobre autores clave en el tratamiento del error, la herejía y la apertura ecuménica, útiles para contextualizar debates históricos y contemporáneos sobre ortodoxia y disidencia.

Autores evangélicos

  • Geisler, Norman L. y Ron Rhodes,Respuesta a las sectas: un manual popular sobre las interpretaciones erradas de las sectas. Madrid: Editorial Patmos, 2004. Manual apologético que presenta una defensa del cristianismo bíblico frente a los principales errores doctrinales de las sectas, con un estilo directo y pastoral. Aunque de origen estadounidense, ha tenido una amplia recepción en el ámbito evangélico hispanohablante.
  • Mather, George A. y Nichols, Larry A., Diccionario de creencias, religiones, sectas y ocultismo, Editorial CLIE, Terrassa: 2001. El diccionario es una obra de referencia que aborda aproximadamente dos mil entradas sobre diversas religiones, sectas y movimientos ocultistas, como herramienta de estudio dentro del ámbito evangélico. Cada entrada proporciona información histórica, doctrinal y práctica, evaluada desde una perspectiva cristiana, y se complementa con ilustraciones, tablas y bibliografía.
  • Lacueva, Francisco (revisado y actualizado por Alfonso Ropero), Diccionario teológico ilustrado, Editorial CLIE, Barcelona: 2001. Repertorio doctrinal de amplia circulación en medios evangélicos. Ofrece definiciones, análisis y orientaciones teológicas sistematizadas sobre temas fundamentales de la fe cristiana, incluyendo entradas específicas sobre herejías, sectas y doctrinas desviadas.
  • Treviño, Edgar,Estudios sobre sectas, religiones y otras falsas enseñanzas: una apologética evangélica, Ibukku, México 2020. Compilación de estudios breves sobre las doctrinas y prácticas de múltiples grupos sectarios, desde una perspectiva bíblica evangélica. De utilidad para formación apologética básica.
  • Van Baalen, Jan Karel,El caos de las sectas, Editorial Desafío, Barcelona: 2014. Edición en español de un clásico del análisis protestante sobre las sectas, escrito originalmente en inglés en 1938. Analiza doctrinas desviadas desde una perspectiva evangélica conservadora. Texto formativo ampliamente utilizado en contextos evangélicos de habla hispana.

____________________________

[1] Comisión Teológica Internacional, La libertad religiosa para el bien de todos, Libreria Editrice Vaticana, Ciudad del Vaticano: 2019, n. 24.

[2] Consejo Pontificio para la Promoción de la Nueva Evangelización, Directorio para la Catequesis, Ciudad del Vaticano: 2020, n. 258.

[3] World Council of Churches, Faith and New Religious Movements, Faith and Order Paper n. 129, Geneva: 1986.

[4] WCC 11th Assembly, Statement on Freedom of Religion or Belief, Karlsruhe, 2022.

[5] ONU, Declaración sobre la eliminación de todas las formas de intolerancia y de discriminación por motivos de religión o convicciones, Resolución 36/55, 25 de noviembre de 1981.

[6] CIDH, Informe sobre libertad de religión y creencias, Washington: 2017.

[7] Tribunal Supremo de la Federación Rusa, Resolución sobre la liquidación de los Testigos de Jehová, abril 2017. TEDH, Jehovah’s Witnesses of Moscow v. Russia, Sentencia del 10 de junio de 2010.

[8] Human Rights Without Frontiers, Freedom of Religion in China: The case of The Church of Almighty God, Bruselas: 2018.

[9] BBC Mundo, Sun Myung Moon y la Iglesia de la Unificación: claves para entender el trasfondo religioso del asesinato de Shinzo Abe, 11 julio 2022.

[10] ACNUR / Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Report on the Right to Freedom of Religion or Belief, Nueva York 2021.

[11] Barth, Karl, Dogmática Eclesial, tomo I/2, Ed. Sígueme, Salamanca 1986, p. 537. Kirchliche Dogmatik, una de las contribuciones más significativas a la teología protestante del siglo XX. Barth profundiza en la doctrina de la revelación, subrayando la centralidad de Jesucristo como la Palabra de Dios encarnada y la única fuente de conocimiento verdadero de Dios. Esta sección es fundamental para comprender su enfoque teológico, que enfatiza la soberanía de Dios y la importancia de la revelación divina en la historia humana.

[12] Faith and Order Paper no. 111, Baptism, Eucharist and Ministry, Lima, 1982, World Council of Churches, Ginebra.

[13] Best, Thomas – Gassmann, Günther, On the Way to Fuller Koinonia, WCC Publications, Ginebra: 1994, p. 75.

[14] Papa Francisco, Discurso en la Catedral Luterana de Lund, 31 de octubre de 2016, en Acta Apostolicae Sedis, 2016, pp. 1217–1220.

Juan G. Biedma

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