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Posted on 23/09/2011 by Lupa Protestante  in  Teología

Mensaje del XXXI Congreso de Teología

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31 Congreso de Teología: Los Fundamentalismos | Asociación de teólogos y teólogas Juan XIII

Del 8 al 11 de septiembre  hemos celebrado el XXXI Congreso de Teología con la participación de setecienttas personas de diferentes continentes y múltiples identidades culturales, religiosas y étnicas para reflexionar sobre el fenómeno de los fundamentalismos, sus principales manifestaciones, causas y  consecuencias en los distintos escenarios geoculturales: Asia, África, América Latina y Europa.   Mensaje del XXXI Congreso de Teología (Asociación de teólogos y teólogas Juan XXIII)

1. Los fundamentalismos son la manifestación más elocuente de la incapacidad de los seres humanos para vivir en armonía en medio de la diversidad y convierten las discrepancias en barreras de incomunicación. Alimentan la intolerancia, son enemigos de la diversidad y pueden manifestarse bajo cualquier ideología.

2. El fenómeno fundamentalista, cada vez más extendido, se apropia de todas las parcelas de la existencia humana: personal y social, religiosa y cultural, política y económica. Esto puede comprobarse en el avance de los partidos xenófobos e islamófobos, en el fanatismo de líderes religiosos que queman libros sagrados y en los atentados terroristas cometidos en nombre de Dios. Coincidiendo con el X Aniversario del 11-S, queremos tener un recuerdo especial para los atentados de ese día en los Estados Unidos, sin olvidar los del 11 de marzo en Madrid, del 7 de julio en Londres, del 21 de julio en Oslo y otros, así como las invasiones violentas de países y las agresiones contra su población civil por parte de las potencias imperiales.

3. Hemos prestado atención especial a los fundamentalismos religiosos, cuyas características más importantes son: la absolutización de la tradición, la búsqueda de un fundamento inamovible en un mundo cambiante; la pretendida comprensión literalista  de los textos sagrados fuera del marco cultural e histórico en que fueron escritos; el olvido de la ineludible crítica; la pretensión de verdad absoluta en un mundo caracterizado por la complejidad y la incertidumbre; la dependencia de una autoridad indiscutible frente a la inseguridad creciente; la defensa de una moral inmutable en una sociedad en permanente transformación; la fe en un Dios conocido, que legitima las propias convicciones y opciones; la sacralización de lo profano; la dogmatización de lo opinable y la negativa al diálogo.

4. En la Iglesia católica el fundamentalismo suele canalizarse través de los movimientos neoconservadores, empeñados en llevar a cabo la restauración eclesiástica hasta el extremo, y de no pocas actuaciones intolerantes de la jerarquía que minimizan, e incluso niegan, aspectos fundamentales del concilio Vaticano II y condenan el trabajo de los teólogos, las teólogas  y los movimientos renovadores.

5. Algunas de estas actitudes hemos podido comprobarlas en la reciente Jornada Mundial de la Juventud, que ha ofrecido una imagen autoritaria y patriarcal de la Iglesia, ajena a los problemas reales de los jóvenes, y ha fomentado la exaltación del pontífice, hasta caer en la papolatría, una de las más nítidas expresiones del fundamentalismo. Y todo ello con el apoyo y la legitimación de las diferentes instituciones municipales, autonómicas, militares y empresariales.

6. Objeto de riguroso análisis crítico por parte de las teólogas feministas de las diferentes tradiciones religiosas ha sido el fundamentalismo patriarcal, que fomenta la desigualdad, mantiene los roles de género y se traduce en el control absoluto del orden social por los varones, que imponen la sumisión de las mujeres, recurren a la violencia  y llegan al extremo del feminicidio.

7. Los fundamentalismos se extienden por los diferentes sectores sociales e instalados en las cúpulas de la mayoría de las religiones, de la política, de la economía e incluso de los Estados, que toman sus decisiones autoritariamente sin la consulta a la ciudadanía y sin fomentar la democracia participativa. Nosotros mismos, por muy lejos que creamos estar de actitudes fundamentalistas, no estamos libres de incurrir en ellas. Po eso es necesario estar vigilantes y tener una actitud siempre autocrítica.

8. Creemos que el mejor antídoto contra los fundamentalismos son: la renuncia a la posesión absoluta de la verdad y su búsqueda colectiva, el respeto al pluralismo, la convivencia frente a la coexistencia, el derecho a la diferencia, la interculturalidad y el diálogo interreligioso orientados al trabajo por la paz y la justicia, la solidaridad con los excluidos, la defensa de la naturaleza y la igualdad entre hombres y mujeres. Las religiones poseen en sus propias fuentes ejemplos luminosos y resortes para superar los fundamentalismos, cuales son: la dignidad de las personas, el tejido comunitario, la aceptación de los otros, el perdón, la misericordia, la opción los pobres y marginados  y la hospitalidad.

Madrid, 11 de septiembre de 2011

 

Lupa Protestante

2 comentarios

  1. Es verdad que el fundamentalismo se esconde frecuentemente en actitudes aparentemente inocentes. Se revela constantemente en la política y hasta en los deportes de masas. Tal vez los españoles (recuerdo a Diaz Plaja y sus siete pecados capitales) seamos proclives a este pecado por la resistencia innata a reconocer nuestros errores y a aceptar que tal vez no tengamos razón. Pero podemos estar vigilantes con nosotros mismos porque sólo la verdad nos hará libres para entender.

  2. El mal esta en el fundamentalismo o en todos los hombres. Los que no son fundamentalistas critican la forma de manifestación del fundamentalismo pero si analizan la conducta de los incluyentes y de los que respetan las diferencias, no han respetado las creencias y las otras culturas imponiendo por medio de muchas formas su hábil y escondido rechazo a otras formas de pensar. Los que buscan la igualdad no se bajan al nivel de pobreza y los intelectuales monopolizan con su conocimiento antes de enseñarlo. ¿Cual inclución? ¿Cuál respeto? ¿Cual igualdad? Se predica pero no se aplica. Incluyan al pobre, entreguen sus conocimientos, compartan sus comodidades y dejen el amor a los resultados financieros y entonces habrá un poco de paz entre los hombres. Esto es un imposible para la humanidad. Tal igualdad como muchas otras filosofías no es más que una teoria, filosofía o doctrina sin practica. ¡No existe en su totalidad! Ni siquiera se puede definir porque no entendemos a nuestro igual para ser como él; y si fuéramos como todos entonces no seria yo. Entonces que es igualdad ¿Quien sabe a que se refieren? Ojalá recordemos que la paz no esta en la exigencia de los derechos sino en el reconocimiento y vivencia de mis responsabilidades para con el otro. Dios nos siga ayudando a caminar adecuadamente esta vida tan complicada.

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