La Biblia estaba abierta por el libro de Números. El texto que se podía leer dice, «el Señor ha ordenado que cuando una persona le haga una promesa o se comprometa formalmente con juramento, deberá cumplir su palabra y hacer todo lo que haya prometido» (Num. 30). Puso su mano sobre ella, sobre el texto que he mencionado, y juró su cargo.
Evidentemente me refiero a Mariano Rajoy cuando juró su cargo delante de Juan Carlos I. No sé hasta que punto Rajoy conoce la Biblia, pero es importante recordar que ella es un todo, y no una parte conformada por un solo texto fuera de contexto.
En ese “todo” hallamos innumerables textos que se refieren a los sectores más vulnerables de la población: pobres, viudas y huérfanos. El rey de Israel, al igual que el Dios a quien adoraba, debía tener muy en cuenta a la hora de gobernar a ese sector de la población. La preferencia de Dios está con los pobres, y el rey israelita no podía ser ajeno a la preferencia divina sino que debía hacerla suya.
Podríamos recordar infinidad de textos en los que se hace referencia a los pobres, tanto entre los profetas como en la misma Torah, pero simplemente hilvanaré una serie de textos del libro de los Proverbios.
¡Feliz aquel que se compadece del pobre!; Ofende a su Creador quien oprime al pobre; El que se burla del pobre ofende a su Creador; Un préstamo al pobre es un préstamo al Señor; El que no atiende a los ruegos del pobre, tampoco obtendrá respuesta cuando pida ayuda; El que para enriquecerse oprime al pobre o da al rico, terminará en la pobreza; No abuses del pobre por ser pobre ni oprimas ante los jueces al indefenso (Pr 14,21; 14,31; 17,5; 19,17; 21,13; 22,16; 22,22).
Cuando el recién estrenado Presidente del Gobierno de España ponía su mano sobre la Biblia –si respeta el contenido de ese libro- debiera ir más allá de políticas posibilistas y pragmáticas, y atender a los ruegos de los sectores más vulnerables de la sociedad española. Atender quiere decir actuar en consecuencia a los reclamos que éstos le hacen. De no hacerlo así estará ofendiendo al Dios en quién dice creer.
De ahí que uno de las primeras medidas económica anunciadas por Rajoy como es la de congelar el salario mínimo interprofesional para el año que está en ciernes, sea una auténtica burla a los sectores más vulnerables de nuestra sociedad. Ya Zapatero, en su momento, dejó a un lado su compromiso de subir el salario mínimo interprofesional a ochocientos euros mensuales.
Todo es cuestión de pragmatismo y de obediencia incondicional a los grandes organismos económicos internacionales. Esa anunciada decisión, como las que probablemente vendrán después, es una burla o “simbólica peineta” al pobre, es una burla o “peineta” al Dios de Jesús de Nazaret.
En el horizonte de los políticos que nos gobiernan no están los pobres –objeto preferencial de la praxis de Jesús de Nazaret- sino el dios mercado (Mamón). Y ello nos sitúa frente a una auténtica blasfemia, pues la receta para salir de la crisis pasa por afligir a las personas más vulnerables de nuestro país, personas que son imagen (estatua) de Dios en el mundo. Y afligir a los pobres, no lo dudemos, es afligir al Dios que se manifestó en Jesús de Nazaret.

En mi pueblo a estos que juran tan facilmente delante de la Biblia se les llama: más falsos que Judas……..
Hola Ignacio
Desde chile te saludo hoy 31 de dic. 2011
Me parece incomprnsible que, en el ámbito político, se le siga dando reconocimiento y credibilidad a alguien como Juan Carlos I. El Rey de España, así como lo hacían los antiguos reyes apóstatas de Israel, es y siempre ha sido partidario de la opresión, de la explotación de los pobres, con el objetivo de mantener su posición de poder. Por eso, en nombre de Dios, juró públicamente lealtad al dictador Francisco Franco, de quien era amigo personal. Una vergüenza.
El Rey Juan Carlos no es ninguna autoridad moral ni ética, ni representa de ninguna manera, al igual que Rajoy, los intereses de Jesucristo ni del Reino de los Cielos.
Saludos.
Buena meditación Ignácio.Los que alguna vez hemos sostenido la interpretación dispensacional-ahora muy atenuada-no dejamos de sorprendernos por el giro que toman las cosas. La angustia creciente,el ninguneo o engaño descarado incluso la traición al voto recibido por los que huyen de una traición anterior…y la crisis desencadenada por el euro y la unión de Europa.
Todo lo que ocurre, me recuerda a la norma de vida que denunciaron con furor santo Isaías, Oseas, Amós o Miqueas -sin olvidar las referencias del N.T.y pienso si-quitando la mucha paja entre el grano-no tendrían razón los que nos enseñaron aquella forma de interpretar la Escritura.Pero recuerdo tambien que en los tiempos de esos profetas, los políticos ya se habian saltado la norma prescrita en la Ley, para que la pobreza extrema no agobiara al pueblo. Lo mismo en tiempo de JesúS.
De manera que lo del pobre, tiene poco remedio.Recuerdo el asesinato de Romero, por predicar sobre eso…En fin y recuerdo a una hermana de la iglesia que siempre decia;» Yo veo, que a los pobres, no los quiere nadie».¡Cuanta razón hay en la Biblia y cuanta, en la sabiduría popular!
Un abrazo y felíz Año Nuevo.
A mi m’ha fet pensar també en la carta de Jaume:
«Sobretot, germans meus, no jureu, ni pel cel, ni per la terra, ni amb cap altra mena de jurament. Digueu sí, quan és sí; no, quan és no. Així no caureu sota el judici de Déu.» (Jm 5,12)
Merci per l’article!