Posted On 18/02/2013 By In Opinión With 1911 Views

Ya tenemos presidente, tenemos a Rafael:10 posibles razones de la reelección

«En América Latina, ganar las elecciones no significa ganar el poder,

los poderes fácticos siguen intactos, los poderes económicos, sociales, mediáticos

 y hasta religiosos;  se trata de una lucha día a día»

Rafael Correa.

No hubo ninguna sorpresa, el asunto era vox populi, Rafael Correa ha sido reelecto como presidente de los catorce millones de ecuatorianos y ecuatorianas, y el pueblo ha dado su aceptación y continuidad al proyecto político denominado “Revolución ciudadana”. Justo y necesario será  admitir que desde algunos años en el Ecuador se respiran nuevos aires, algo está pasando, y para bien, aunque desde luego, siempre habrá personas que piensen lo contrario.

Desde hace varios meses he venido desarrollando el ejercicio de escuchar atenta y reflexivamente a personas, medios de comunicación, análisis sociales y políticos, prensa escrita, editoriales de opinión, notas  en facebook, noticieros locales e internacionales, miradas desde dentro y fuera de aquellos que están en desacuerdo con el actual Gobierno. Resulta interesante que la mayoría de los argumentos de los que expresan su desacuerdo se sustentan en la personalidad del reelecto mandatario, mientras que otros prefieren señalar los dos supuestos golpes bajo el gobierno de Correa: la maleta sospechosa con droga que se infiltraba en un avión y el caso de plagio de título de Pedro Delgado, primo del mandatario.

Sin embargo, si de justicia se trata y de un intento de mirar el conjunto del cuadro y no solo una parte y encasillarnos en nuestros desacuerdos, la razón no exige fuerza: es más lo bueno que lo malo lo que ha impulsado al actual Gobierno, y que ha sido reflejado en las urnas al reelegirlo con una amplia mayoría y de “una sola vuelta”[1].

Es probable que muchos se pregunten a qué se debe el triunfo de Correa, cuando se lo suele calificar de dictador y prepotente. Permítanme ensayar diez posibles razones que pueden estar detrás del 58%[2] del respaldo que hoy hicieron ganador a uno de los líderes de la revolución latinoamericana.

1. Alta competencia en la conformación del Gobierno

Por la información que tenemos, el actual presidente cuenta con los más altos grados y distinciones académicas que un presidente ecuatoriano haya tenido nunca. Obtuvo su título de Economista por la Universidad Católica de Santiago de Guayaquil, en 1987; después realizó estudios de posgrado, Maestría de Artes en Economía, por la Universidad Católica de Lovaina la Nueva, en Bélgica en 1991. Además obtuvo otra Maestría de Ciencias en Economía por la Universidad de Illinois, EEUU, donde también obtuvo su Ph.D en Economía. A esto se suman más de dos Doctorados Honoris Causa otorgados por diversas universidades latinoamericanas y europeas.

Rafael Correa, domina el español, su lengua materna, el inglés, el francés, y el quechua básico, dato curioso al ser el primer presidente en hablar el idioma ancestral con nuestros indígenas. Pero la alta competencia en la conformación del Gobierno no se sustenta en los títulos del mandatario, sino en su visión de la selección de su staff de Gobierno. Es evidente la participación de personas con alta competencia profesional involucrada en ministerios y actividades del proyecto político, como también una considerable participación de mujeres, jóvenes, indígenas, negros, y montubios. Es decir, el país está, en manos de los mejores hombres y mujeres desde sus competencias.

2. Apuesta prioritaria por lo social y local

El giro del pago de la “deuda eterna” por la opción de lo social y de los intereses locales, ha sido un hecho distintivo que, de entrada, marcó la perspectiva política económica del nuevo Gobierno. La tan criticada nacionalización de los recursos se hacía vital para replantear las reglas del juego. ¿Cómo era posible que en un país petrolero las ganancias fueran mínimas, mientras que los grandes beneficiados eran las transnacionales? La estrategia de la nacionalización afirmó la soberanía y era como decir, “lo nuestro para el bienestar nacional, luego para la inversión extranjera”.

Con estos recursos, que regresaban al país, se realizó gran parte de la apuesta social: bono de la dignidad, construcción de carreteras, proyectos hidroeléctricos; y algo muy interesante, activó la liquides de economías locales, que incidieron en que la recesión económica del 2008-2010, no repercutiera según las magnitudes esperadas.

3. Participación ciudadana

Más que un slogan político la participación ciudadana ha sido un proceso que, poco a poco, se ha ido consolidando; Ecuador dejó de ser indiferente a su participación política. A favor o en contra, todos y todas asumen su ciudadanía con las implicaciones de su papel y su protagonismo. En esto, la apuesta del Gobierno ha sido determinante. Su lógica de gobernar se establece en vínculos directos con el pueblo, reconoce y legitima su poder y su soberanía y reconoce que el Gobierno es sólo un servidor de turno. Quien manda es el pueblo, no el Gobierno. No ha sido posible una articulación libre de conflictos y tensiones, pues esto implica una necesaria ruptura con los poderes hegemónicos del país, que sin ganar el voto del pueblo, asumían las presiones en los diversos ámbitos: económicos, políticos y el poder mediático de los medios de comunicación.

4. Confrontación con los medios

Si algo le debemos al actual Gobierno es el hecho de haber creado las condiciones para que muchos ciudadanos y ciudadanas desarrollen un mayor discernimiento hermenéutico. Hoy sabemos que los Medios de Comunicación no son imparciales y que no siempre actúan de buena fe al servicio del pueblo. En toda América Latina se sabe que los medios ejercen una influencia determinante en la vida política de los Estados. Además, sabemos que responden a intereses que, muchas veces, los hace cómplices de aquello que les conviene; que la verdad que nos muestran a través de las imágenes o titulares, muchas veces refleja el arte de la falsedad. Que lo que decide o no publicar un medio no se rige necesariamente por una ética de la responsabilidad y el cuidado, sino que se presta a intereses de grandes poderes políticos que sustentan la existencia de muchos medios mercantiles y son utilizados como plataforma por parte de la oposición. Descubrir esto sólo ha sido posible a través de la confrontación directa con los medio a través de los espacios de comunicación de la presidencia.

5. Rechazo a la dependencia

Ya no dependemos solo de los EEUU y le hemos dado la espalda a la dependencia que teníamos, como muchos países latinoamericanos y caribeños; nos dimos cuenta de que el único camino que existe muchas veces es el único que nos presentan o conocemos y, que para abrir nuevos caminos es necesario mirar más allá, y en acto de subversiva rebeldía romper para hacer nuevos amigos, como la amistad que se construye con el Medio Oriente. Es que tal era la dependencia de nuestro país que hacíamos lo que otros nos decían lo que teníamos que hacer. El sur dejó de ser dominio del norte y se ha superado la injerencia de otros para asumir nuestra propia soberanía. Las acciones concretas aquí son la no continuidad de bases norteamericanas en nuestro país y el no firmar los TLC.

6. Economía al servicio de la vida y no solo del capital

El manejo de la economía local se ejerce a través de políticas que no solo piensan en el servicio al capital, sino en el ser humano por encima de éste. Los iconos concretos en este ámbito se plasman en el reconocimiento histórico del salario de las trabajadoras domésticas, explotadas históricamente con salarios que ofendían la dignidad de cualquier hombre o mujer y a sus familias. Las diversas opciones de inversión que tienen las mujeres para administrar el bono de la dignidad y los compromisos con la educación de sus hijos e hijas; el sueldo que reciben las personas que se dedican a atender a personas con discapacidad y las políticas de la seguridad social de los trabajadores, entre otras.

7. Ejes estratégicos: educación, salud, infraestructura

En los últimos años se ha dicho que es necesario radicalizar la revolución, pero ante lo que cualquiera podría imaginar con el término “radicalizar la revolución”, en el Ecuador esto se refiere a varios aspectos concretos: invertir en el talento humano y mejorar la calidad académica, conectándola con los intereses nacionales; es decir, transformar la educación. Las diversas acciones tomadas con las universidades y los proyectos que ya se ejecutan indican que el asunto va en serio con la educación.

De salud, hay mucho que decir, solo baste el hecho de que hoy todos los hospitales están al servicio de cualquier trabajador que goce de los derechos sociales. La salud ha dejado de ser monopolio de unos cuantos. El aumento del sueldo y horas laborables de los médicos son ámbitos centrales para esta mejora evidente, aunque sin duda aún hay mucho por hacer en el campo de la atención.

Ni que decir tiene que la infraestructura quizás haya sido la bandera más visible del Gobierno. Se trata de algo concreto, visible, tangible que nadie puede negar. Para un país con tanta riqueza y futuro turístico, no contar con buenas carreteras era algo imperdonable. Las obras están al servicio de todos y todas.

8. Dignificación de grupos vulnerables

El primer golpe se dio al abuso laboral contra las trabajadoras domésticas, el segundo se nos dio a la sensibilidad de todos los ecuatorianos y ecuatorianas, algo que generó un profundo sentido de solidaridad, la dignificación de la invisibilización de personas con discapacidad. El censo de violencia de género contra las mujeres, las estadísticas de la comunidad GLTB, los planes de vivienda para comunidades indígenas, el derecho al sufragio de las personas recluidas, la lucha por una justicia competente, son acciones que evidencian la influencia de la teología de la liberación en el proyecto político de Correa[3].

9. Política internacional

Desde la geopolítica, y en particular, la crisis que vive occidente por un sistema capitalista que no da para más y que ha llevado a imponer el mercado por la sostenibilidad de la vida, cuando los genuinos intereses salen a la luz, las instituciones financieras se olvidan de su compromiso social y las transnacionales aprovechan el momento, y los organismos de préstamos compran a los gobiernos y se negocia la dignidad humana. Acciones distintas dan mucho que decir y anhelar. Es que ya pasamos por muchas de estas cosas, y parece que estamos aprendiendo la lección, de allí el slogan: “Prohibido olvidar”, pues si olvidamos nuestros sufrimientos podemos hacernos cómplices de nuevos abusos. Aunque existen muchas críticas a la política internacional, especialmente por la ruptura de la dependencia, por otro lado, grandes teóricos de la economía y de la sociedad miran el modelo económico del Ecuador como alternativo[4]. Nuestras ciudades gozan de ser recomendadas como los mejores lugares en el mundo. Es mucho lo bueno que hoy se escucha en el Ecuador. Tal vez el signo mediático que afirmó esto sea el caso Asannge, aún asilado en la embajada ecuatoriana[5].

10. La personalidad de Correa

¿Qué tiene la personalidad del guayaquileño que genera tantos acuerdos y desacuerdos y que incide en su manera de hacer política? Se le califica de apasionado, prepotente, dominante, alegre, de buen humor, intolerante, una personalidad que canta y baila, y al mismo tiempo denuncia y confronta; sensible y humanista; firme y radical; creyente católico, pero crítico y promotor del laicismo. Sus detractores lo han diagnosticado de “bipolar”; los indígenas lo reconocen como mashi (compañero, en quichua); querido y odiado, amado y criticado. Así es la personalidad de Rafael Correa, personalidad con la que muchos ecuatorianos se identifican, y en la que la mayoría coinciden con que ha sido necesaria para gobernar un país que destituyó tres presidentes. Estamos ante una personalidad dialéctica, quizás indescifrable y apasionada, pero de lo que no se puede dudar es de lo que sus acciones reflejan: un compromiso genuino y revolucionario de amor por una patria nueva, una patria digna de la que todos y todas somos parte.

Y la teología…

La teología debe ser salvada de sus cinismos, pues frente a las injusticias sociales, ante la realidad de pobreza, los más de treinta millones de muertos de hambre y destrucción por año, y las diversas realidades de los pueblos donde la vida se enfrenta a la supervivencia “no se convierte en el punto de partida de cualquier teología cristiana hoy, aun en los países ricos y dominadores, la teología no podrá situar y concretizar históricamente sus temas fundamentales. Sus preguntas no serán preguntas reales. Pasarán al lado del hombre real… porque realmente frente a los problemas del mundo de hoy, muchos escritos de teología se reducen a un cinismo”[6].
Tarea de la teología hoy en los nuevos contextos será acompañar a los pueblos y a sus protagonistas en la construcción de “un mundo más humano, en el que todavía somos tocados por el sufrimiento ajeno y somos capaces de sentir indignación ética delante de las injusticias del mundo que no solamente me afectan a mí y a nosotros, sino también a los otros. Es esa compasión, ese sentir en nosotros el dolor del otro, lo que nos lleva a salir de la resignación y pasividad y desear que el mundo nuevo con que soñamos se haga realidad. Cuanto mayor compasión, mayor el deseo de cambio y la prisa y el sentimiento de urgencia”[7]. Es que sencillamente como decimos en teología latinoamericana “la teología siempre tiene que estar alineada con la realidad, sino se convierte en alienación intelectual”.

[1]
[1] Es decir, sin necesidad de que haya otro candidato que exija ir a una segunda elección entre los dos.

[2]
[2] Este porcentaje refleja los datos proporcionados por el Consejo Nacional Electoral, hasta el lunes 18 de febrero, 6am.

[3]
[3] http://www.movimientoalianzapais.com.ec/linea-politica

[4]
[4] Véase los comentarios de Gianni Vattimo en http://www.lavanguardia.com/lacontra/20121129/54356773789/la-contra-gianni-vattimo.html#ixzz2DooIcf5v; el documental Europa descubre a Rafael Correa en http://www.youtube.com/watch?v=pWKWZ2JrWsU; el Ecuador desde afuera en http://www.youtube.com/watch?v=oi0GAEzXRgQ

[5]
[5] https://www.lupaprotestante.com/blog/ecuador-desafia-u-otros-se-sienten-desafiados/

[6]
[6] Assmann, Hugo. Teología desde la praxis de la liberación, Salamanca, Sígueme, 1976, pág.40

[7]
[7]  Mo Sung, Jung. Sujeto y sociedades complejas: Para repensar los horizontes utópicos, DEI, San José, Costa Rica, pág.14.

 

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